La planta motriz de nuestro vehículo es un seis cilindros en línea de 7,2 litros, con culata monobloc y cuatro válvulas por cilindro. Este propulsor nos ofrece una potencia de 320 CV, además de un par motor de 1.200 Nm altamente elástico, de 1.200 a 1.700 rpm. Para conseguir estos niveles de potencia, Volvo ha recurrido a la inyección electrónica common rail de alta presión. El motor se encuentra muy cómodo en la franja de revoluciones marcada por el par motor, y mueve el peso total del vehículo con mucha soltura. Acompañando a esta mecánica se incorpora la caja de cambios manual de 8 velocidades más 1 supercorta, que nos valdrá para las situaciones más comprometidas incluso a plena carga. Siguiendo la cadena de transmisión, el Volvo FE de nuestra prueba ofrece dos ejes traseros, uno tractor y el otro direccional de un solo neumático. Este último pierde su capacidad de giro al superar los 20 km/h. Está pensado para ayudarnos a callejear y aumentar al mismo tiempo la capacidad de maniobra en los lugares más ajustados.
El modelo FE de nuestra prueba es la más grande de las tres variantes que nos ofrece la marca sueca, la denominada Sleeper Cab. Su configuración interior nos permite dedicarnos a cualquier tipo de transporte, local, nacional o, puntualmente, internacional, pues para esos días que tenemos que dormir fuera de casa monta una amplia litera. No es un vehículo para pasar mucho tiempo fuera de casa, ya que no posee los armarios y otras comodidades que sí ofrecen los de gran ruta, pero por una noche no echaremos en falta grandes cosas.
Interior sin lmitaciones
El puesto de conducción es rápidamente configurable gracias a los reglajes del asiento y del volante. La calidad general del FE está muy cercana a la que puede observarse en modelos superiores FM y FL, por lo que los ajustes de los materiales y componentes de la cabina también poseen el buen nivel de calidad de estos modelos. Esto también podemos hacerlo extensible a la comodidad que ofrece para sus ocupantes.
Los niveles de acabado en el exterior siguen la misma línea que lo encontrado en el interior, buenos remates y gran calidad. La estampa del vehículo, con un aspecto muy atractivo y funcional, nos ofrece detalles como el montaje de los faros, bien integrados en la línea del parachoques, todos en un mismo bloque a excepción de los antiniebla. En cuanto a espejos, el FE cuenta con el equipo necesario para un control total de nuestro entorno. Otra cosa es que el vehículo los conserve, así que a la hora de mirarnos este modelo deberemos comprobar que todavía están en su sitio. El equipo consta de doble espejo por cada lado, el espía de la derecha y el obligatorio para los ángulos muertos.
En movimiento
El comportamiento del camión durante nuestra prueba ha sido muy satisfactorio, alta comodidad durante todo el recorrido, conducción relajada y control en todo momento de lo que pasa a nuestro alrededor. Es un vehículo ideal para realizar las jornadas máximas permitidas de conducción. En el campo de consumos, el FE de 320 CV se supo mantener dentro de la media de los vehículos de su categoría, con unas velocidades medias, a plena carga, que supieron sorprendernos en más de un tramo de alta dificultad. En general, el vehículo es bastante equilibrado y nos dejó un buen sabor de boca en todo momento.
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