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Transportes Félix, cisternas para el vino

En 1973, Félix López ya había hecho el servicio militar, ya estaba casado e incluso corría alguno de sus tres hijos por casa. Tenía 26 años y decidió comprar de segunda mano un Pegaso cuatro ejes al que acopló una cisterna. Casi cuarenta años después, la flota de Transportes Félix va por las 100 tractoras y las 130 cubas, un camino repleto de éxitos.Transportes Félix

Con este Pegaso nace parte de la historia de la compañía que hoy presentamos, el resto lo tenemos que buscar en un MAN del año 50 con el que Jorge, el padre de Félix, trabajaba para una alcoholera en Utiel (Valencia).

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En 1955 trasladaron la empresa y los López cambiaron su domicilio a Socuéllamos, una localidad de la provincia de Ciudad Real.

“Yo nací en Campo Arcis, una aldea de la valenciana Requena y ya viviendo en Socuéllamos, fui a estudiar a Landete en Cuenca. Tendría unos catorce años y el profesor me insistía continuamente que estudiara, y a mí lo que me gustaba eran los camiones.

Cuando pasaba uno por al lado de clase, sólo con el ruido sabía de qué modelo se trataba, no fallaba una”, nos explica nuestro protagonista, mientras que nos continúa contando que “en mi casa olía a gasoil, siempre viví rodeado de camiones”.

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Transportes FélixA los 17 años, Félix volvió a Socuéllamos y ya dejó los estudios. Estaba claro que su futuro estaba con un volante entre las manos. Su primera experiencia profesional fue de acompañante y con un Dodge a Puertollano para cargar carbón.

“Me levantaba a las cuatro de la mañana, pero era más feliz que nadie. Cuando repartíamos el carbón por los pueblos, me lo dejaba llevar. Disfrutaba más que nadie”, nos cuenta nuestro cicerone.

Después llegarían más viajes, más kilómetros en la carretera. Como ayudante, porque todavía no tenía el carnet, recorrió toda España. Un Pegaso 165 pasó por sus manos, también uno de los primeros trailers Pegaso 260 que hubo en España.

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La ruta más habitual partía de Socuéllamos y finalizaba en Villafranca del Penedès (Barcelona) transportando vino. “Tenía 22 años y éste fue mi primer transporte yo solo. La gente cuando veía un camión tan grande se sorprendía de que lo llevara un chaval tan joven. Paraba en un restaurante y todo el mundo se asomaba a verlo”, nos detalla.

Corría el año 1973 y a la empresa en la que trabajaba Félix López no le iban bien las cosas. Fue el momento de tomar la iniciativa, así que nuestro invitado se atrevió a poner en marcha su propia compañía de transportes.

El primer camión de la familia fue el Pegaso de cuatro ejes con la cisterna. Félix, en el camión, y Tere, su mujer, desde el salón de casa reconvertido en oficina controlando los portes y los números. La cosa fue poco a poco subiendo, entre los dos pusieron los mimbres para convertir su empresa en una compañía de reconocido prestigio no sólo en España sino también en Europa.

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Transportes FélixTras el Pegaso llegó otro camión y puso un chófer, luego llegaría el tercero y así en poco tiempo llegó a reunir 12 vehículos, siempre con las cisternas. “Como en aquella época no había móviles, cada media hora paraba y llamaba a Tere, ella controlaba todos los vehículos, daba los portes hasta que llegó un momento en el que no daba abasto.

Tomé la decisión de bajarme del camión y controlar las cargas desde casa. Al final contratamos a un chica y entre ella, mi mujer y yo hacíamos el trabajo de oficina”, nos relata Félix, que define la labor de Tere como de “fundamental”.

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Pasaban las páginas del calendario y Transportes Félix seguía aumentando su flota de vehículos. La familia también seguía involucrándose. Así, el hijo mayor de Félix con el que comparte nombre empezó a dirigir el tráfico; Jordi, el otro hijo, cuando finalizó los estudios tomó las riendas de la administración.

Especialistas en el vino

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Con casi cuarenta años de historia, Transportes Félix pone a disposición de sus clientes una completísima y renovada flota de 100 tractoras, la mayor parte de ellas MAN, así como 130 cisternas. «Tenemos 30 autónomos que trabajan al enganche. El 90 % de nuestros camiones son MAN, la mayoría con motor 440 CV, que creemos que son los más económicos y los que mejor resultado nos dan en nuestro trabajo.

Además, los llevamos muy bien preparados, con tecnologías como el sistema GPS para el seguimiento de los vehículos o con el calibrador electrónico de neumáticos Vigia montado por el instalador Eurocolven».

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Transportes FélixAl estar situados en pleno corazón de La Mancha, el transporte de vinos es su principal activo. También es importante el de zumos; otros del sector agroalimentario como el de aceite y leche son mercancías que tienen cabida en sus cisternas y siempre en riguroso cumplimiento de la normativa vigente en Europa sobre el transporte internacional de mercancías perecederas, lo que se denomina A.T.P.

«El 99 % de nuestro trabajo lo desarrollamos con las cisternas, aunque también contamos con algunas plataformas para llevar a cabo servicios de paquetería, de embotellado y paletizado».

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Por lo que respecta a las cisternas, el 80% de las que usan son del fabricante Farcinox, el resto de Parcisa.

Aquí, Félix nos cuenta que lo que fundamentalmente buscan es “el peso reducido, que estén bien de frenos y que nos den una buena imagen. Con estos fabricantes lo encontramos y para nosotros es muy positivo que nos hagan el producto a nuestra medida adecuado al tipo de mercancía que transportamos”.

En cuanto a las rutas, los camiones de Transportes Félix se mueven por toda España y Europa, llegando incluso a países como Rusia, Noruega, Ucrania, Dinamarca o Inglaterra. De hecho y como nos cuenta Jordi López, «como ahora los movimientos nacionales están bastante mal, es Europa la que funciona mucho mejor. Tenemos muchas salidas fuera de España pero para encontrar retorno es muy difícil. De este modo, la falta de consumo nacional lo tapamos con el internacional».

Transportes FélixRecorremos las instalaciones de la compañía en Socuéllamos y comprobamos en primera persona su magnitud. 10.000 m2, entre los que se encuentra un amplio aparcamiento para los vehículos y un surtidor para el gasoil, así como una nave de 1.000 m2 con taller, lavadero, servicio de ruedas y una zona para el descanso y el aseo de los conductores.

Todo para su comodidad. En este punto, Félix nos cuenta que el principal activo de la empresa son sus trabajadores, 111 en total. “La mayor parte de los que entran a formar parte de la plantilla acaban quedándose. Tenemos muchos que ya llevan 20 años con nosotros, son buena gente, muy responsables y profesionales”, puntualiza.

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