Este Scania 40R, 100% eléctrico, es el claro ejemplo de lo que la marca sueca es capaz de ofrecer a la hora de poner en liza un camión para entrar en las grandes ciudades cumpliendo con todas las restricciones medioambientales.
Hemos tenido la ocasión de realizar una toma de contacto con este Scania 40R, en formato rígido de tres ejes, con el que además parte del recorrido lo hemos realizado con un remolque incorporado. De esta forma hemos podido valorar aplicaciones tanto dentro de la ciudad, como fuera de ella, en medias distancias. Y todo ello con un camión 100% eléctrico.
Hace ya unos meses, tuvimos ocasión de probar la primera tractora eléctrica, el Scania 45R de la marca sueca. Ahora, le ha llegado el turno a este camión rígido con la mecánica de 400 Kw, que se traducen en 540 CV, acompañados de 2.800 Nm de par motor, lógicamente continuos desde el inicio de la marcha, al tratarse de un motor eléctrico.
Recordemos que la plataforma motriz empleada en estos camiones de la gama pesada de Scania se denomina internamente por la marca “EM C3-6”, e incorpora en cualquiera de sus potencias una caja de cambios automatizada de 6 velocidades.


Como paquetes de baterías en esta unidad se ha suministrado la máxima capacidad disponible hasta el momento, con lo que estaríamos hablando de 624 Kwh. A lo largo de este 2025 está previsto que Scania dote a sus vehículos de unas baterías con mayor capacidad, que alcanzaran los 728 Kwh, lo que sin duda dará un plus de autonomía para que los más indecisos puedan tener más opciones donde escoger.

Por otro lado, las baterías que monta nuestro camión de pruebas cuentan con un aprovechamiento del 75% del total de energía, parámetro que podemos modificar cuando pedimos el camión a fábrica, para poder optar por dos alternativas, o este 75% o un 83%.
Este porcentaje va ligado a la longevidad de las baterías y Scania nos asegura que, optando por la versión más conservadora, las baterías podrían alcanzar una duración de aproximadamente 1,5 millones de kilómetros. Por lo tanto, con el 75% de los 624 Kwh totales tenemos disponibles unos 468 Kwh.




Como pudimos comprobar a lo largo de todo el recorrido se dan unas cifras de autonomía que no difieren mucho de lo que promete la marca. Para que os hagáis una idea, este camión rígido de tres ejes, que puede llevar un peso máximo de 29 toneladas (sin el remolque), podría hacer aproximadamente unos 400-450 kilómetros reales.
Una cifra nada despreciable para las aplicaciones actuales en las que puede trabajar el vehículo.
Para conseguir unos buenos resultados en cuanto a autonomía se refiere, y como hemos comentado cada vez que hablamos de los camiones eléctricos, es de vital importancia la manera en la que conducimos, ya que estas versiones son más sensibles en este apartado.
Por eso es esencial realizar una conducción adaptada a esta tipología de vehículos, que en un principio deberemos de asumir durante un periodo de aprendizaje, en el que aprovecharemos cualquier tipo de retención para poder ir recargando las baterías lo máximo posible y así aumentar nuestra autonomía, algo fundamental para el transporte.

Básicamente debemos de conseguir llegar a un punto en el que la utilización del pedal de freno sea prácticamente nula, lo que querrá decir que estamos aprovechando esas retenciones para hacer la recarga que tanto agradeceremos.
Hablando de hacer una conducción inteligente en la que aprovechemos todas las oportunidades para poder cargar las baterías, lo que sí podemos constatar es que la marca nos lo pone fácil a la hora de hacer las recargas, con unas cifras realmente buenas, siempre que dispongamos, lógicamente, del cargador ideal.
Nuestra Scania 40R cuenta con una toma capaz de cargar a 375 Kw/h, lo que significa que aunque dispongamos de la batería más grande suministrada, en menos de 2 horas tendremos el camión totalmente cargado.



Conducción relajada
Con esta configuración de camión 100% eléctrico rígido con tres ejes y además con un remolque acoplado, hemos dividido nuestra toma de contacto en dos partes para comprobar la versatilidad que nos aporta este conjunto. Nuestra primera parte del trazado la ejecutamos al completo, esto es, rígido más el remolque.
En este caso recorrimos unos 120 kilómetros, en los que pusimos a prueba los 540 CV que desarrolla este motor eléctrico en la subida del puerto de El Bruc, así como en las grandes subidas que hay entre las localidades de Igualada y Manresa, en la provincia de Barcelona.
Como era de esperar, la contundencia de tener disponible la potencia y par de inmediato se deja notar en una conducción totalmente distendida y relajada. El funcionamiento del cambio automatizado es también nuestro gran aliado, gracias a la suavidad y precisión con la que se comporta.

Para sacarle el máximo partido tendremos que adaptarnos a un tipo de conducción diferente, el aprendizaje será rápido y, una vez concluido, la experiencia no podrá ser más positiva. Una vez finalizada esta primera parte del recorrido, desenganchamos el remolque en el concesionario Scania de Martorell y nos adentramos en Barcelona ciudad para recorrer 80 kilómetros más, comprobando cómo se desenvuelve el camión dentro del tráfico intenso.
Es una auténtica gozada circular con este vehículo, en el que contamos con la potencia y par instantáneamente independientemente de la carga que arrastremos. Además nos movemos con una suavidad y nivel sonoro que nos permite una conducción mucho más relajada, sobre todo dentro de la ciudad, donde hay que ir parando y acelerando constantemente.
Estas aceleraciones y frenadas, si las gestionamos con inteligencia, irán recargando la batería del camión de manera que será difícil ver bajar la autonomía, lo que dice mucho del sistema de recarga conseguido.
Si hablamos de cifras, y tras haber recorrido las dos zonas comentadas, el consumo se situó en 115 Kwh, por lo que con la batería disponible, estamos en el rango que la marca considera como normal, que se sitúa en unos 400 kilómetros de autonomía.

Confort interior
A un mayor relax interior contribuye lógicamente la calidad de esta cabina de la serie R, con unos acabados de los mejores del mercado, aunque creemos que a nivel técnico le vendría bien que se modernizara algo, sobre todo en el tema del infoentretenimiento o incorporando el sistema de cuadro y pantalla secundaria digitales, que la marca ha bautizado como “Smart Dash”.
También la incorporación de los espejos retrovisores mediante cámaras para la distribución urbana puede resultar de una gran ayuda.





Los plazos establecidos para la introducción en el mercado de este tipo de camiones van cumpliéndose a regañadientes, sobre todo en países como el nuestro, en el que el desarrollo de una infraestructura de recarga y el apoyo de la administración pública está derivando en demasiadas barreras, un claro obstáculo para que las empresas de transporte den el salto hacia la electromovilidad.
Aun así debemos poner en valor el esfuerzo que están realizando fabricantes como Scania en cumplir con los plazos impuestos desde Europa.



Sobre todo debemos tener en cuenta que los actuales camiones eléctricos disponibles en el mercado, como este 40R que probamos en este número, son alternativas reales, solventando el problema de la infraestructura de carga para determinadas aplicaciones, donde, de momento, no está cubierta la larga distancia.
Estamos convencidos que que estos Scania son un buen punto de partida y necesarios para entrar en las grandes ciudades y cumplir con las normativas medioambientales.




