La carretera en cinemascope
Al sentarnos tras el volante se aprecia perfectamente que nos hallamos más altos de lo habitual y con una posición ligeramente adelantada. Nuestra situación es privilegiada y se traduce en una visibilidad extraordinaria hacia todos los ángulos de la carretera. El salpicadero nos envuelve casi por completo, produciendo esa agradable sensación de encontrarnos con toda la información detallada en un primer plano, así como con los mandos que asisten a la conducción muy a mano. Se aprecia perfectamente el esfuerzo realizado en cuanto a diseño interior para que todo se ubique en la posición más ergonómica posible. El equipamiento de esta versión denominada Excellence, que es la mas alta de gama, resulta de lo más completo. Contamos con un acabado inferior que se ofrece bajo la descripción de Privilege, que con unos acabados muy notables no alcanza a los de nuestro protagonista. Las mayores diferencias entre ambos acabados reside en un frigorífico bajo la litera, el abatimiento eléctrico de la cabina, los carenados laterales y los lavafaros.
En la zona de descanso nos encontraremos con un auténtico salón de estar, que dispone además de un confortable asiento y una mesa escamoteable. Situado justo detrás del acompañante es un verdadero butacón, totalmente replegable, y forma parte del lecho principal. También contamos con una segunda litera abatible con la misma calidad y medidas de la principal. En el interior todo gira en torno a la misma idea básica y original: procurarle una estancia y un descanso lo más agradable posible al conductor. Puede resultar exagerado pero el interior del Magnum es lo más parecido que encontraremos a nuestra casa, dentro de lo que significa que estamos hablando de un puesto de trabajo en la cabina de un camión.
Buenos resultados
Nunca llueve a gustos de todos. El día que realizamos el test tuvimos mala fortuna con la meteorología. Durante el primer tramo de autopista nos encontramos con fuerte lluvia, acompañada de viento lateral. Evidentemente estas circunstancias no favorecen en absoluto los consumos y medias, pero, aun así, podemos hablar de que el Magnum consiguió unos buenos resultados, dentro de la media para su nivel prestacional. Si la jornada hubiera sido un poco menos atípica, podríamos haber mejorado casi con toda seguridad en torno al medio litro menos de consumo a los 100. Los casi 38 litros de media que atesoró a los 100 kilómetros es un consumo acorde con la competencia, tal como hemos podido comprobar en las primeras pruebas que hemos realizado sobre esta nueva ruta tan exigente.
Además y, pese a la dureza comentada, la velocidad media fue muy elevada, lo que refleja lo comentado antes de la sensación de poderío. Esto no hace más que resaltar lo bien que se ha adaptado el Magnum a las circunstancias de cada tiempo y lo eficaz que continúa mostrándose el modelo en todos sus aspectos. Esto no nos hace más que constatar que tenemos Magnum para muchos años.
Si quieres ver todas las imágenes del test realizado, haz clic en Galería de fotos.



