Tras la presentación de las últimas generaciones de Jumpy y Expert, tan solo un par de meses después nos ponemos al volante de algunas de estas unidades de los nuevos modelos medios del Grupo PSA Peugeot Citroën. A sus mandos, uno podría olvidarse perfectamente de que está al volante de un furgón, ya sea en la cabina del Jumpy como en la del Expert, pues ambos vehículos cuentan con acabados y equipamiento más propios de un turismo que de un vehículo industrial.

Cierto es que en este segmento estamos acostumbrados a vehículos austeros, pues son de uso profesional, donde el furgón puede cambiar de manos y el desgaste por el trabajo no debe estar en concordancia con el precio de explotación del vehículo. Pero bien es cierto también que en muchas ocasiones el conductor de un Jumpy o un Expert es un profesional autónomo que no solo emplea el vehículo como medio de
transporte de sus herramientas y materiales, sino que, a su vez, es su vehículo particular, en el que pasa una buena parte de su tiempo. En cualquiera de los casos, tanto si se dedica al transporte como si la furgoneta es una herramienta más para culminar una instalación de fontanería, eléctrica o telefónica, entre otras, es importante desempeñar la actividad de la conducción de la mejor manera posible.
De este modo, PSA Peugeot Citroën dispone en las gamas Expert y Jumpy de infinidad de estos equipamientos de última generación que hasta ahora no estaban disponibles en vehículos comerciales y que pueden facilitar enormemente la labor diaria de un profesional. Buena prueba de este hecho la constatan, por ejemplo, las puertas laterales eléctricas manos libres, que permiten la apertura de estas puertas con un simple movimiento de pie bajo el parachoques en la zona trasera. Cuantas veces habremos visto amontonar cajas, paquetes, tuberías, mangueras y cajas de herramientas, entre otros, en el suelo, cerca de una furgoneta para después de tenerlo todo bien cerquita poder sacar las llaves del bolsillo y abrir la puerta, para volver a cargar con el material para introducirlo en la zona de carga. Convertir tres pasos en uno o reducir las posibles tentaciones de robos bien merece la pena, y los usuarios así lo tienen disponible en ambas gamas. Pero esta es solo una de las innumerables adaptaciones al transporte del siglo XXI que ha realizado el grupo en estos modelos de talla media.
Los Jumpy y Expert en el mercado
El Citroën Jumpy llega a la red comercial de nuestro país adaptado a un sinfín de aplicaciones del transporte, desde la construcción hasta el reparto, pasando por empresas de servicios y la distribución. Para ello, está disponible en versiones furgón, combi y chasis cabina, así
como en las tres longitudes: XS con 4,60 m, M con 4,95 m y XL con 5,30 metros de longitud total, y dos distancias entre ejes de 2,92 y 3,27 metros de su nueva plataforma modular basada en la EMP2, que ofrece hasta 1.400 kg de carga útil, de 4,6 hasta 6,6 m3 de volumen de carga y le proporciona una capacidad de tracción de hasta 2,5 t. De este modo, según la silueta del furgón, cuenta con una longitud útil de la zona de carga de 3,32, 3,67 y 4,02 metros.
En el interior, el salpicadero está ligeramente elevado y viene asociado a una posición de conducción alta y relajante, pues se puede dominar aún más la carretera. La distribución de los mandos permite al conductor tener todo al alcance de la mano y de la vista, como la proyección de datos sobre el parabrisas, la pantalla táctil de 7’’, los mandos de la calefacción, los espacios portaobjetos, los botones de apertura de las puertas laterales correderas motorizadas y demás dispositivos. Con la función Mirror Screen se aprovechan las aplicaciones del smartphone sobre la pantalla táctil con total seguridad y con las tecnologías Apple CarPlay y MirrorLink. Otra función controlada a través de la pantalla táctil o por voz es la Connect Nav, un nuevo sistema de navegación 3D conectado en tiempo real.
Por lo que respecta al apartado de seguridad, el Jumpy incorpora dispositivos como la cámara trasera con visión 180º, el Active Safety Brake, el regulador de velocidad activo, la alerta de riesgo de colisión, la lectura de señales, el Grip Control, el aviso de cambio involuntario de carril o la
alerta de atención del conductor, entre otros, que aportan un valor sin antecedentes en este segmento profesional.
Lógicamente, el Peugeot Expert también cumple con las mismas premisas del grupo y ofrece las mismas aportaciones en cuanto a confort y a seguridad.
El Expert emplea un tren delantero del tipo pseudo MacPherson procedente de la nueva plataforma EMP2, adaptado a las dimensiones del vehículo para asegurar un elevado rendimiento de las prestaciones dinámicas. La dirección asistida electrohidráulica, asociada a la barra estabilizadora posicionada por delante de la cremallera, optimiza el radio de giro, así como proporciona una asistencia más ligera en maniobras de estacionamiento.
Los BlueHDi con SCR
Estas generaciones de Jumpy y Expert montan los motores BlueHDi de 1,6 con potencias máximas de 95, 115 y 120 CV, y el 2,0 litros de 120, 150 y 180 CV, combinados con caja manual de 5 y de 6 velocidades, así como caja pilotada o caja automática de 6 marchas, en función del
motor y potencia máxima. Esta tecnología BlueHDi incorpora el dispositivo SCR (Selective Catalytic Reduction) por delante del FAP (Filtro de Partículas) aditivado, que cumple de este modo con la norma Euro 6. El depósito de AdBlue de 22,4 litros permite una autonomía de hasta 15.000 km sin preocupación por el llenado de este aditivo.
Para aquellos que necesitan mayor adherencia al terreno que la que ofrece el sistema Grip Control, ambos modelos son compatibles con una transmisión 4×4 Dangel con dos alturas sobreelevadas atendiendo a las necesidades del usuario y a la aplicación del vehículo. Estas transformaciones se basarán en el propulsor de 2 litros de 120 y 150 CV, combinado con la caja manual.














