Decididamente y viendo el nivel de acabados o equipamiento que nos ofrece el Opel Combo Life, quizás lo más práctico sería decir que nos hallamos ante un familiar de gran capacidad y un espacioso interior, adaptable a nuestras necesidades. Pero a ese inmenso espacio interior que nos ofrece, hay que añadirle la practicidad o
versatilidad que aportan las dos puertas laterales deslizantes y la posterior, que accede al maletero, de apertura horizontal.
Luego hemos de pensar que tanto si escogemos una versión normal (de 4,40 metros con capacidad para cinco ocupantes) o una larga (de 4,75, asientos para siete), podremos recogerlos hacia delante con un resultado sorprendente en cuestión de espacio por si tenemos que hacer frente a un transporte puntual o si, por el contrario, buscamos un vehículo para el laboreo y que, al mismo tiempo, tenga aptitudes y actitudes de vehículo familiar.
Nunca defraudará
El interior del Opel Combo Life está coronado por un generoso techo panorámico, muy luminoso. Las tres plazas traseras cuentan todas ellas con el sistema de sujeción Isofix, los anclajes que duplican las seguridad a la hora de instalar una sillita para bebés o para los más pequeños de casa. El vehículo está dotado de sistemas de seguridad
más propios o exclusivos de modelos de un nivel superior. Sucede por ejemplo en dotaciones como el sistema de alerta de cansancio o somnolencia del conductor, una cámara de visión posterior de gran utilidad a la hora de realizar maniobras.
Pero aspectos como estos, inherentes hoy día al área de seguridad activa, se complementan con otros sistemas o dispositivos como la alerta de colisión frontal, que incluye la detección de peatones, o el sistema de frenado de emergencia. En este caso, el dispositivo no emite simplemente una señal acústica y visual como advertencia de la situación de riesgo en la que eventualmente nos encontramos, sino que, en caso de inminente colisión, frenará automáticamente el vehículo si el conductor no ha reaccionado ante los avisos y la reducción de velocidad que el propio vehículo ha ralentizado. Todos estos dispositivos se complementan con el de control de velocidad de
crucero, el de la adaptación inteligente de velocidad y el de alerta de nuestro cansancio, ya señalado anteriormente.
Otro detalle de su nivel de equipamiento es el asistente avanzado de aparcamiento. Detecta y advierte de los huecos cuyas dimensiones son adecuadas al vehículo y lo aparca de modo automático. Si lo deseamos, a la inversa, también el Combo nos saca del lugar donde lo aparcamos. Este modelo podríamos definirlo como un clon del nuevo Berlingo –recordemos que Opel forma parte desde hace meses de la órbita del grupo PSA, Peugeot-Citroën–, de ahí que, aunque no hayan sido anunciados, opinamos que el Combo utilizará los mismos propulsores que el multiusos de los chevrones, el Berlingo.
Motores franceses
Desde Opel se cuenta que el Combo Life podrá escogerse con una amplia gama de motores, en gasolina o
diésel, con inyección directa o sobrealimentados por turbocompresor, que se complementarán con cajas de cambio manuales y de accionamiento automático. Lo cierto es que la marca no ha especificado más al respecto ni ha adelantado las mecánicas de su nuevo modelo, que viene a sustituir la gama presentada en 2012. Con las cosas de este modo, queda abierto el espacio para las conjeturas o predicciones sin confirmar. Si tenemos en cuenta que el Combo Life es un descendiente alemán más que directo del árbol genealógico del Berlingo, este podría beneficiarse de los mismos motores: 1.2 Turbo de 110 y 130 CV en gasolina y 1.5 con potencias de 75, 100 y 130 CV. Pero insistimos: estos datos son cosecha propia, no confirmados por Opel.









