Barcelona reúne a los clásicos del transporte

Tiempo de lectura: 6 min.

En 1903 se constituyó en Barcelona la Fabra i Coats, compañía dedicada a la fabricación de redes de pesca y toda suerte de tejidos, que llegó a tener 1.500 trabajadores.

Hoy en día este espacio acoge propuestas culturales de lo más diversas, como este encuentro entre amantes del camión clásico y la historia textil.

A saber cuántas veces algunas de las mantas, ropajes, hilos de coser o aperos de pesca de los fabricados aquí en el transcurso del siglo xx fueron trasportados en vehículos como los expuestos en los aledaños de este recinto fabril.

Fabra i Coats mima su devenir trascendental como reverberación de una historia textil que en Cataluña tuvo siempre una importancia capital en su progresión social y económica; y actualmente reinventa la manera de dar rentabilidad a este espacio fomentando la investigación y exhibición de las proposiciones culturales más innovadoras.

Xavier Castells, un viejo conocido de Solo Camión, en cuyas páginas ha transitado a través de su singular Nazar B15, es uno de los que más ha trabajado por esta fusión de concordancias entre dos asociaciones (Clàssics del Transport i Amics de la Fabra i Coats) de esencia tan delicada y romántica, las cuales defienden al unísono la memoria de los camiones clásicos y una industria más que centenaria.

“Tras un almuerzo en el que pusimos nuestras emociones al día –nos cuenta Castells–, visitamos el Museo de Can Fontanet, en el que se exhiben muchos vehículos antiguos de uso rural y todas aquellas primeras huellas de la industrialización, como los carruajes de tracción animal que a principios del xx habían trabajado para esta fábrica suministrando algodón, carbón para las calderas o ácidos para los tintes, yendo y viniendo desde este recinto hasta el puerto de Barcelona y otros puntos de suministro.

Estos carruajes –continúa– son los predecesores de aquellos primeros vehículos motorizados que empezaron a sustituir al caballo, y por eso ambas asociaciones nos sentimos tan ligadas. La prueba de este hermanamiento es que, tras un primer encuentro, al que siguió una prórroga generalizada por motivo de la pandemia, dimos luz verde a este segundo encuentro a la mínima que hemos podido”.

Xavier Castells, un viejo lobo del asfalto, constituye el nexo histórico y emocional más relevante en dicha reunión, pues su empresa familiar, en la que ejercía también su padre y un hermano, tenía entre sus muchos vehículos algunos dedicados al transporte entre fábricas textiles.

“En Transportes Castells de Torelló teníamos varios camiones, sobre todo tres ejes y Pegaso Comet, trabajando para Fabra i Coats en exclusiva –recuerda– y haciendo no solamente portes del puerto de Barcelona a los recintos de la capital catalana, sino también a almacenes textiles que esta firma tenía en otros lugares de España, como Madrid o Sevilla”.

Incansable defensor del camión clásico, promoviendo concentraciones de altura en este ámbito, como las habidas en Parets del Vallès o el recinto de La Panadella, Xavier Castells admite que en este tipo de encuentros organizados por Clàssics del Transport, que tienen lugar en diversos días al año, suelen juntarse entre diez y doce camiones antiguos.

“Me consta que en Catalunya hay bastantes más, pero imagino que a muchos les cuesta salir de su zona de confort. En otros lugares como Sevilla, Cantabria o Asturias, donde yo he estado, me da la impresión de que se reúnen unidades con más facilidad.

Pero nosotros nos seguimos reuniendo cada dos o tres meses y lo pasamos fenomenal –continúa Castells, quien también propulsa su interesante blog personal “Imatges sobre rodes” -. Invitamos a que se unan los propietarios de todas estas reliquias rodantes, pues siempre hablamos, comemos y nos transmitimos buenas vibraciones entre todos”.

Clásicos que son y están
Entre esos “todos” a los que alude este dueño de un flamante Nazar, modelo fabricado en la década de los sesenta, y del que en la actualidad se conservan contadas unidades; nos citamos también en el distrito barcelonés de San Andrés con el Ebro B-45 de Josep Bossoms, un impecable gigantón que se conserva llegado desde Tona (Barcelona), sin restauración alguna, exactamente igual que el día en que dejó de trabajar y se aposentó en un garaje.

Entre los Ebro asistentes al evento destaca también el B-35 de Salvador Sala, llegado de la barcelonesa Castellcir; así como el Ebro C-150 con volquete de Ramón Manonellas, un ejemplar matriculado en 1966.
Ford fue también una de las marcas que más elogios acaparó en este evento, de la mano de Jordi Riera y su Ford A de 1928; y Joan Vallcorba, con su camión Ford 817 de 1931.

El Dodge ¾ de Juli Balaguer, un clásico en toda regla, también dispensó atenciones; al igual que los Pegaso SuperComet y Barreiros RVI de Ricart y Francesc, respectivamente.

El público asistente disfrutó también de la presencia de vehículos que siempre apelan al corazoncito del conductor más nostálgico, como un Seat 600 y un Mini portados por sendos miembros de Amics de la Fabra y Clàssics del Transport.

Tal y como se aprecia en la foto que da entrada a nuestra crónica, el azar quiso que la Asociación de Dibujantes de Barcelona, que cada domingo suele salir a plasmar en sus dibujos paisajes, monumentos, tradiciones y actividades recreativas de todo tipo, se presentara en el exterior de este recinto cultural para concentrar sus habilidades artísticas en la recreación de nuestros clásicos. Fue todo un detalle.

Un buceador explora el fondo marino cerca de un iceberg, lo que pone de manifiesto que siempre hay más por descubrir bajo la superficie de lo que se ve desde arriba: perfecto para tu banner A, posición 01 en la versión de escritorio.
Advertisement
Advertisement
Un camión Volvo con el motor suspendido aparece en un entorno oscuro, en el banner A, posición 01. El texto dice: «Volvo Trucks. Driving Progress». Ideal para pantallas de ordenador.
Revista de camiones: «Suscríbete a nuestra revista. 1 año, 16 €». Destaca en la posición 02 para ordenador de sobremesa con la portada amarilla de CAMIÓN y nuestro exclusivo banner A.
Un buceador explora el fondo marino cerca de un iceberg, lo que pone de manifiesto que siempre hay más por descubrir bajo la superficie de lo que se ve desde arriba: perfecto para tu banner A, posición 01 en la versión de escritorio.
En el banner B aparece un camión Volvo con los faros encendidos junto a un motor suspendido, con la inscripción «VOLVO» en la parte inferior izquierda.
Más entradas de Camiones