En esta ocasión, traemos a estas páginas todo un conjunto que representa el regreso del equipo oficial Seat con los vehículos de competición Seat 124 (en escala 1:24), en el año 1977. Ese año, el equipo logró alzarse en el tercer y cuarto puesto del Rally de Montecarlo, rematando la gesta al dar apoyo logístico al mismísimo Salvador Servià, que terminaría en octavo lugar.
Celebramos el 50 aniversario del mítico 124, con esta estampa, a bordo del Pegaso 1060L (escala 1:43) portacoches de Tradisa, de la colección de Salvat. Simulando uno de los camiones que hacían los viajes de ida y vuelta, antes y después del prestigioso rally en el Principado. En concreto, hemos querido plasmar ese triunfador viaje de regreso tras los podios conseguidos, después de la reaparición en la competición.

En primer lugar, desmontaremos totalmente el camión; la cabina, el interior de la misma, la caja portacoches, las ruedas y las llantas. Mientras que de los coches, las llantas, carrocerías, parachoques delanteros y traseros, etc.
En segundo, pintaremos los interiores de todos los vehículos en color negro mate. Sacaremos las luces en tonos azules y grises. Por lo que respecta al interior de los coches de rally, se emplean tonos mate para evitar deslumbramientos al piloto, por tanto, todo en mate y nada de disolventes para no provocar falsos brillos.

En el tercer paso, como el camión no es un vehículo oficial, hoy lleva estos vehículos, y mañana otros, es una herramienta de empresa. Así que le damos un aspecto desgastado para proporcionarle una imagen de camión trabajado. Sacamos el color oficial de Tradisa y preparamos tres tonos de verde, es decir, uno más claro que el original y otro más oscuro, para extraer luces con el claro y sombras con el oscuro, y así simular el desgaste en el Pegaso.
A los Seat, de la colección de Altaya, les fabricamos los dorsales que nos interesan, del mismo modo que las matrículas. Seguimos con las ruedas de los coches, de las que partimos de cero, como explicamos en el truco de este mes.

En séptimo lugar, colocamos la cabina y la caja portacoches, las llantas, las ruedas, y lo envejecemos cuidadosamente. Lo manchamos ligeramente para que quede el conjunto uniforme.
Por último, ensuciaremos también los turismos, en los que emplearemos dos tonos de marrón, siena y siena tostada, pues hubo etapas de nieve y, lejos de quedarse blanca, se convierte en marrón.
Más trucos
Nos fabricaremos las llantas. Estos vehículos, en la época, los equipaba y publicitaba la marca Targa. Estas maquetas traen una que simulan aquel modelo, pero nos parecen poco reales. Así que las fabricamos del siguiente modo: compramos un tubo del diámetro de la llanta. Lo cortaremos en porciones de unos 8 mm de ancho. La cruz es una cruceta de albañiles para respetar la junta entre azulejos. La rueda de goma no es más que una tubería que se emplea para los compresores. Todo ello, convenientemente pintado y montado.



