La versión renovada en 2017 de esta polivalente furgoneta es toda una declaración de intenciones: versatilidad en el trabajo y máxima comodidad para salidas con familia numerosa. Probamos una unidad del Proace Verso
de Toyota en su versión con motor 2.0 de 150 CV, carrocería de longitud intermedia (4.959 mm) y acabado Shuttle, que ofrece hasta 9 plazas.
Toda la experiencia del grupo PSA y un diseño nipón que garantiza, a priori, un equilibrio adecuado entre ocio y trabajo. Lo comprobamos en una ruta de varios días sobre trazado en vías rápidas y conducción urbana (Santiago, Madrid y Bilbao). La unidad de prueba incluye el pack ACTIVE PLUS, que dota al vehículo de extras como el climatizador automático bizona, sensores de luz y lluvia, neumáticos 215/60 R17, sensor de aparcamiento trasero y selector de tipo de tracción.
Diseño modular
Lo primero que destaca del Toyota Proace es el trabajo en el diseño del interior. Se trata de un monovolumen para pasajeros y la comodidad es, obviamente, una de las principales preocupaciones de la marca. No obstante, cuando los constructores buscan equilibrar ocio y trabajo a menudo se dejan por el camino –o se
dejaban– los detalles de habitabilidad. No es el caso. Tanto desde el asiento del conductor (ajustable en altura) como desde el resto de las plazas, el viaje se efectúa con el suficiente espacio y comodidad.
El acabado Shuttle presenta una banqueta doble en la parte delantera junto al conductor, mientras que en la segunda y tercera fila nos encontramos con una banqueta doble y una individual, reclinables en la segunda fila y plegables en la tercera. El diseño modular facilita la tarea de poner y quitar asientos –un lujo para el autónomo que alterna trabajo y ocio de fin de semana– y permite pasar de las 9 plazas a las 6 (la fila trasera se extrae entera) y de un maletero de 603 litros a un espacio de carga de 2.381 litros con capacidad para objetos de 1,5 metros de longitud.
El motor 2.0 de 150 CV de potencia (existe una opción superior de 180 CV), combinado con caja manual de seis velocidades, permite una circulación cómoda a regímenes bajos (óptimo entre los 2.000 y los 2.400 rpm). En trazados urbanos, los desarrollos cortos de las primeras marchas dotan al Toyota Proace Verso de una agilidad más que suficiente para las exigencias del
entramado de ciudad.
Esa solvencia en la circulación está bastante equilibrada con el equipamiento. De serie, el modelo de Toyota incluye sistema monitorizado de presión de neumáticos, control de estabilidad y stop&star, además de aire acondicionado, radio con Bluetooth, control de crucero, espejos laterales eléctricos y llantas de acero de 16 pulgadas. Con el paquete opcional ACTIVE PLUS (incluido en esta unidad) tenemos la opción de seleccionar entre cinco modalidades de tracción (Normal, Nieve, Todo Terreno, Arena y ESP Off), una herramienta más que convierte este monovolumen de Toyota en un vehículo con un óptimo equilibrio entre trabajo y disfrute familiar.















