En el puerto de Bilbao, en Santurce, se ubica una empresa con mucho presente, pero sobre todo con mucho futuro. Nacieron en 2015, la edad media de sus conductores ronda los 40 años, algo muy raro por estos lares, lo que les asegura un futuro prometedor. Hablamos de Steelport.
“Nacimos de la unión de dieciocho autónomos que trabajamos en otra empresa. Estábamos cansados de los abusos que se producían hacia nosotros. Hartos del rumbo que se estaba tomando, decidimos irnos. Ocho socios montamos Steelport y luego nos siguieron más. Justo ahora somos catorce”.
Quien nos hace esta radiografía es Gorka Rodríguez, presidente de la compañía, el que nos continúa trazando las paredes maestras: “Aun siendo empresarios, no hemos constituido esto para lucrarnos. El transporte está como está, las tarifas son las que son, pero al final se trata de mirar por el transportista, trabajar por un sueldo digno. Queremos vivir del transporte, no del camionero”, remarca.

El transportista, lo primero
Cuando formaron Steelport, cada uno llegó con su camión, con su semirremolque, con sus cuentas, con sus cosas, pero dentro de una nueva organización, donde dentro de las posibilidades del día a día se intenta hacer un reparto equitativo del trabajo y que al final de mes se produzcan facturaciones similares dentro de lo que cada uno ha querido trabajar.
“Nada que ver con antes, donde se fomentaba el cuanto más rápido vayas y menos respetes, más ganas. Aquí es al contrario. Puedes andar tranquilo que los viajes no te van a faltar.
Tú preocúpate de cumplir, de llevarlo todo en orden, de respetar en la carretera, en las empresas donde vayas, de saber estar”, puntualiza Gorka, que nos cuenta que en “Steelport cada conductor es propietario de su camión, de su plataforma. Puede ir al taller que quiera. Cada uno es dueño de sí mismo, nosotros nos limitamos a dar la carga”.

Steelport se mueve sobre todo por el País Vasco, aunque si es necesario, salen fuera. Sus principales portes son con bobinas de hierro, pero pueden hacer un poco de todo, ya que también tienen plataformas y tautliners.
Con mucho futuro
Steelport es una empresa de gente joven, trabajadora, responsable. Como bien dice Gorka Rodríguez, “cuesta gente que se meta en el transporte, nosotros los tenemos. Veo las empresas que trabajan en el puerto y hay mucha gente mayor, falta relevo generacional. A mi juicio habrá un problema. Eso sí, mi empresa tiene ese relevo. Ahí estaremos”, subraya nuestro cicerone.

Desafortunadamente cuesta encontrar empresas que cuiden tan bien a sus transportistas, y eso hay que remarcarlo. Y se ve en pequeños detalles como en el de una comida. “Para lo que para algunos es una reunión navideña, para nosotros es una comida normal, el día a día. Tenemos muy buen rollo entre nosotros, hay una buena armonía. Nos ayudamos.
Si por necesidades de cada uno tienes que cargar primero, pues te adelantas; eso en el mundo del transporte de hoy en día es difícil verlo. No somos una empresa en la que vaya a entrar cualquiera para desestabilizarnos”, nos cuenta Gorka, “es más, nosotros no vamos a aumentar nuestra dimensión si no hay trabajo. Tenemos los medios para crecer, pero hasta que no haya más trabajo no vendrán más camiones. Que vienen más clientes, pues vendrán más camiones, pero mientras tanto, los que apostaron por nosotros no se van a ver defraudados por mi falta. No les puedo fallar”. Ya queda todo dicho.











