Hace 35 años, la familia Castillo puso la primera piedra de esta empresa de transportes. Con un par de camiones y desde la alicantina Orihuela subían productos de la huerta hasta Perpiñán.

Con el paso de los años se comenzaron a abrir nuevos mercados internacionales, la compañía evolucionó no solo dedicándose al transporte, sino también a la logística. Pioneros y líderes del grupaje hortofrutícola, Castillo Trans realiza una logística integral a sus clientes.
En ese trayecto en el que la empresa ha ido evolucionando hacia una especialización que la ha situado en lo más alto del escalafón, ha tenido mucho que ver Gloria Romera, que tras ser la responsable del Departamento de Importaciones y del de Operaciones, es desde 2008 la directora general.
“Respondemos a las necesidades de nuestros clientes con la máxima calidad. Nos adaptamos a sus exigencias y, para seguir creciendo, evolucionamos siguiendo una estrategia con unos pasos bien pensados, todo bien organizado y, además, cuento con un equipo fabuloso que comparte estos retos diarios”, nos cuenta Gloria, durante nuestra visita a las instalaciones de la compañía situadas en la localidad alicantina de Benejúzar.

Precisamente en esta base logística de 29.000 m2, de los cuales 3.000 son refrigerados y con temperatura controlada, está uno de sus secretos. Como bien nos explica José Manuel Marcos, jefe de exportación, “aquí tenemos la oficina y desde ella lo tenemos todo centralizado.
Desde aquí contamos con un mayor control de la flota, de la mercancía, que al final repercute en una mayor calidad en el servicio que damos a nuestros clientes. Porque nosotros controlamos muchísimos puntos de carga, en torno a 400-500 diferentes al día.
La zona hortofrutícola comprende Extremadura, Andalucía, más la parte del Mediterráneo hasta Lleida. Nuestros clientes tienen puntos de carga en estas zona, nosotros durante todo el año damos el servicio en función de la mercancía que quieran mover.
La recogemos y la llevamos a destino, principalmente a Alemania, aunque también a países como Austria, Holanda o Bélgica. Todas esas rutas las gestionamos desde un departamento muy especializado y consolidado, con años de experiencia, que conoce todos los requerimientos de cada mercancía. Tenemos una visión global del mercado”.
Pasar de una empresa familiar a convertirse en un grupo logístico internacional no es fácil. “Podemos recoger 33 palets de la misma manera que cargamos uno. A ver quién es capaz de coger un palet en Badajoz, otro en Huelva y otro en Sevilla y llevarlos a destino. Eso no lo hace todo el mundo.
Es un auténtico rompecabezas. Del mismo modo que subimos verduras y frutas, también disponemos en el departamento de un programa de cargas en Alemania con puntos de parada en Francia o en España, donde transportamos cualquier tipo de mercancía”, nos detalla la responsable de Castillo Trans.
En exclusividad

Para realizar todas esas rutas, la empresa alicantina dispone de una flota de camiones propia, formada por 200 vehículos, además mueven unos 600 camiones con varias compañías que trabajan con ellos.
La flota de Castillo Trans, que renueva puntualmente cada dos años, está formada por un único modelo, el Renault Trucks T520 Highcab, con 520 CV de potencia.
“Por el perfil de ruta y por la carga que llevamos, necesitamos camiones con potencia, con consumos eficientes y con un interior amplio y confortable. Con este modelo conseguimos esas tres premisas.
Además, el servicio posventa es excelente, personalizado. Nuestro concesionario de referencia es R1 Gama en Alicante”, nos cuenta Gloria Romera, que añade: “Para una mayor agilidad y para que el camión pare lo mínimo posible, en nuestra base contamos con taller autorizado por Renault Trucks. Nuestro jefe de taller va una vez al año a Lyon a reciclarse.
Aquí hacemos todos los mantenimientos y solo vamos al concesionario cuando hay algo muy importante. Además de los mantenimientos, nuestros mecánicos hacen continuamente inspecciones de cada vehículo en los muelles de carga para comprobar que todo está correcto”.
Apuesta de calidad

Otro de los aspectos donde incide especialmente Castillo Trans es en el de la formación tanto propia como externa. “Son muchos los conceptos que tienen que manejar nuestros pilotos, como me gusta denominarlos, rutas, documentación de viaje, mercancía…
También analizamos su forma de conducción para optimizar sus consumos”, detalla Gloria.
En pro de un servicio de calidad a sus clientes, Castillo Trans, además de renovar sus camiones cada dos años, controla mediante GPS la localización del vehículo con alertas antirrobo.
También dispone de control remoto de la temperatura de la mercancía e implementación de alertas para garantizar la cadena del frío. Asimismo, los conductores gestionan con un escáner los albaranes de descarga, por lo que inmediatamente esa información ya está en la oficina lista para que gestionen las facturas.














