Con el beneplácito de amigos suyos como José Mari Sestorain y Manuel Colmentino, el que fuera jefe de Oti Cabadas, Roque García se comprometió de lleno a poner calcas y las horas de mano de obra que fueran menester para laurear este camión, donado por su amigo Roberto Sánchez, en homenaje a Coco, y en recuerdo a todos los susurros que ella dejó en el viento tras cada una de sus rutas.




La base de la urna en la que se exhibe esta preciosa pieza fue efectuada por Juan José Cid; y el compendio de muchas otras ayudas desinteresadas, como las de David Ruz, Rubén Caro o la empresa de Roquetas de Mar, Metacrilatos Diseños Almería, hermanaron a Almería con Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) en esta obra descomunal, para esa camionera del morrito rojo, que nos dejó para siempre, para no dejarnos nunca.

“Me ha preguntado mucha gente por si se pudiera crear alguna réplica – habla García para SOLO CAMIÓN -,pero nuestra idea es que esta sea una obra única. El logo de Oti con su camión, la biela y el pistón con la llave, fueron creados por la pequeña Lucía Juárez, de Cantabria, hija del camionero Adrián Juárez».

Con 8 años, en Lucía se hace una mezcla extraña de satisfacción interna, melancolía y gotas de pena y alegría fusionadas, al ver hasta dónde han llegado aquellos dibujos que, con toda la ilusión del mundo, un día le regaló a Oti Cabadas en el transcurso de una concentración.



