Talento, creatividad e intuición son imparables si se unen a una facultad especial para la resolución de problemas.
Eso sí, la base para que todo ese potencial fertilice ha de cimentarse en una capacidad de trabajo innegociable.
Antonio Fernández Gálvez, de Huelva, ya empezó a asentar dicha capacidad para las maquetas cuando, siendo un niño, su hermano le iba transmitiendo su conocimiento sobre el modelismo de aviones.

Su vocación por ese mundo no dejó de crecer a partir de entonces. No obstante, cuando su trabajo en las labores de limpieza en Huelva le empezó a curtir como chófer de camiones y demás maquinaria, se acabó imponiendo su inclinación por los vehículos que pisan el asfalto.




A día de hoy, nuestro protagonista cuenta con una colección superior en número a las 300 obras, que en
realidad son sólo una parte de las que ha construido, pues más de una vez Antonio Fernández ejerce también por encargo.
“Trabajo con muchos distribuidores de maquetas, aunque marcas como WSI o Tekno son las que suelo solicitar más. La mayoría de mis piezas son a escala 1:43 – aclara Antonio -, aunque yo disfruto más con las hechas a 1:50. El problema a este respecto no es sólo que estas últimas son menos económicas, sino que también son mucho más difíciles de encontrar”.





Nuestro onubense de 55 años acostumbra a tener un protocolo de trabajo que varía con pocos matices. Una vez montado el kit, suele decapar el conjunto introduciéndolo en disolvente, a fin de quitar la pintura.
Mientras realiza la imprimación y el pintado, Antonio pasa a la que considera su gran especialidad: elaborar el diseño de las calcas.
“Me manejo muy bien con el Photoshop y la impresora. Muchos colegas de afición – afirma – me piden que les componga sus calcas y es algo que les hago con mucho gusto cuando encuentro tiempo”.



Su maqueta de un Pegaso tirando de su cuba La Española (la cual ilustra también este reportaje) es una
de las que con más gusto muestra a sus visitantes, pues tal cisterna la llevó a cabo con una impresora 3D.
Su afición por las transformaciones es además perfectamente compatible con otro de sus grandes apegos: el Heavy Metal. Esa música de fondo le va meciendo hasta la cumbre de sus creaciones.
Antonio ha de irse a páginas como “Maquetas de hoy en día” para intercambiar pareceres en materia de
reproducciones de camiones.
“No es sencillo encontrar en Huelva a gente que comparta esta afición conmigo. Sevilla – concluye- rompe quizá esa tendencia generalizada en Andalucía, pero Catalunya y Madrid son referentes imbatibles
en este terreno”.



