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Un Pegaso Comet cisterna, al borde de la jubilación

Como la mayoría de los camiones clásicos que vamos publicando en la sección y que finalmente acabamos transformando, se trata de un vehículo de la colección de “Camiones de antaño”, de Altaya.

Aunque el Pegaso no encajaba en lo que teníamos en mente, hemos partido de dos maquetas, el Comet y un Fiat 643/690. Del primero aprovechamos el chasis, la cabina, los ejes y demás componentes, mientras que del Fiat cogeremos la cisterna.

También deciros que de un tercer camión reciclamos las mangueras, aunque no recordamos exactamente de cuál se trata, puesto que las encontramos en el cajón de sastre en el que echamos todo aquello que guardamos susceptible de ser reutilizado, y en este caso debían llevar allí bastante tiempo.

El Pegaso de la colección es una versión frutera, por lo tanto no nos valen las cartolas ni el toldo, así que lo guardaremos en el mismo cajón de sastre de donde salen las mangueras para futuros proyectos.

Pegaso Comet

El resto lo desmontamos todo, cabina, ruedas, llantas, antiempotramiento trasero, interiores, asientos, focos, lunas, visera, y con la ayuda de un estañador, el salpicadero.

Un nuevo vehículo

Comenzaremos por los ejes para diseñar la nueva distribución de los elementos, cortamos el chasis tanto por delante del eje como por detrás.

Recordad que estos chasis son de hierro y este hecho dificulta su manipulación, puesto que debemos recurrir a herramientas profesionales como la rotaflex. Disminuimos la distancia entre ejes y, una vez acotado, pegamos.

A continuación, recortamos el chasis por detrás del eje, y con mimo cortamos el voladizo trasero. Una vez rediseñado, cortado y vuelto a pegar, lo pintamos de color negro mate.

Llega el momento de echarle mano a la cabina. Una vez desmenuzada, pasamos a decaparla con productos altamente tóxicos, por lo que os recomendamos que os protejáis bien.

Pegaso Comet

Tras este paso procedemos a la imprimación para hierro con pintura de color verde. Mientras, el interior del habitáculo recibe unas pintadas en colores mates, entre negros y marrones.

Aunque la cisterna es sencilla, nos ha dado bastante trabajo extra, ya que venía carenada y no nos gustaba demasiado la parte posterior.

Así que con cuidado le hemos metido una cuchilla entre la junta para separar esta parte trasera, y como resultado queda un cilindro abierto. Una vez fabricada la pieza posterior de la cisterna, como se explica en el Más Trucos, lo pintamos todo en azul mate.

Es la hora de montarlo todo de nuevo, poniendo especial atención en colorear los junquillos de las ventanas y lunas con pintura negra.

En el interior sacamos luces a base de colores azules y negros, mientras que para dar volumen lo haremos en tonos grises con la técnica del pincel seco. Pasamos a colocar el interior de la cabina.

Pegaso Comet

Como último paso, envejeceremos el vehículo teniendo en cuenta la idea que queríamos plasmar, un viejo cacharro en activo pero al borde de la jubilación. Lo haremos a base de colores ocre, siena, rojos, azules, negro, blancos, humo, verde, negro y gris, aplicando el pincel seco y fresco, en función de la zona y el efecto que queramos darle.

Más trucos

Para realizar la tapa de la cisterna, como es cilíndrica y además convexa para sacar el desarrollo de la pieza, nos fabricamos un molde de plastilina. En una superficie lisa extendemos una lámina de plastilina de 1 centímetro de grosor.

Como los bordes de la cisterna son cortantes, ponemos el extremo hueco contra la plastilina y presionando la cisterna, el borde corta limpiamente el material moldeable. Lo extraemos cuidadosamente de la cisterna y la pasamos al plasticard para recortarlo. Sólo falta darle la forma convexa, puesto que el tablero (el plasticard) es liso, y lo haremos con la ayuda de un mechero.

Realizaremos varias pruebas hasta que quede a nuestro gusto, para finalmente pintar toda la cisterna.