Soy camionera: María José Redondo, el instante que alentó una vida

Soy Camionera

·  Un post de Jesús García
Tiempo de lectura: 4 min.

Yendo en un autocar de excursión con sus compañeros de faena en un almacén de naranjas, María José, con esos 16 años en los que las costuras de la vida ya te aprietan por todos los lados, vio desde su ventanilla el perfil de una mujer conduciendo un gran camión. Aquel flash lo cambió todo.

Se puede decir que en la reseña de aquellos pocos segundos se inició la propulsión de nuestra camionera protagonista, de raíz extremeña, aunque afincada desde hace un cuarto de siglo en Valencia.

Al llegar a casa le dijo a sus padres que no tenía ninguna intención de aceptar el puesto fijo que le ofrecían en el citado almacén de naranjas, porque tenía ya decidido que sería conductora de camiones.

Camionera María José Redondo

Su madre pensó que se le pasaría el apretón, pero eso nunca pasó, y como suele ocurrir en estas circunstancias, finalmente fue la que más satisfacción mostraba por el camino emprendido por su hija.

“Mi madre me llamaba leona, con todo el orgullo del mundo”, nos dice una afectada María José, que precisamente acaba de perder a su progenitora poco antes de emprender este reportaje, que un servidor se permite la licencia de dedicar por completo a su memoria.

De Badajoz a Valencia

Desde Higuera de Llerena (Badajoz), la familia de María José, con 5 hijos, emigró a La Barraca de Aguas Vivas, municipio valenciano en el que los padres trabajarían como caseros en una finca.

El cambio le pilló en plena adolescencia y con la intención de no seguir estudiando, así que se puso a trabajar la naranja, aunque siempre fijando un objetivo muy claro en su horizonte: el volante.

A los 18 se sacó el carnet de coche y recién cumplidos los 21 obtuvo el permiso práctico para tráiler. Todos los teóricos ya los había devorado antes. “Los comienzos fueron duros –rememora–, porque hacía siempre ruta nocturna. Mi padre me acompañó alguna vez, cosa que ahora recuerdo con cariño. Normalmente hacía Valencia-Zaragoza; aunque fue en un viaje a Barcelona donde un apagón de ojos me la jugó y caí con el camión a un barranco.

Camionera María José Redondo

Fue al poco de empezar, y es el único percance que he tenido en mis veinte años de oficio, pero pudo haberme costado caro –reflexiona–, porque una vértebra quedó dañada. Por suerte, fui operada con éxito”.

Con el respeto que la carretera siempre merece, pero sin ningún temor, esta pacense de 40 años ha operado en empresas como Josay, Enrique Redolar o la actual Intermeval, en la que hoy transporta producto paletizado y algún viaje puntual con piezas para Ford. “He conducido Mercedes, Volvo, MAN, Iveco, DAF, Renault… de todo.

He llevado incluso –continúa– maquinaria de obra y góndola para una empresa de obras en la que trabajé en plena crisis de 2008. Ahora –nos señala el camión– llevo este Scania 440, que es una maravilla”.

Camionera María José Redondo

En relación con su oficio, solo puede hablar maravillas de sus colegas hombres, con alguna excepción mal contada, pero si hay algo que no le cabe en la cabeza, es que en algunos recintos aún no haya baños específicos para mujeres.

“Soy feliz en mi trabajo –remacha María José– y así espero seguir hasta que me jubile. Cierto es que echando 12 horas de trabajo llego a casa agotada y solo con las fuerzas justas para darle la cena a mi niña y bañarla.

No obstante, agradezco tener la suerte de pasar las noches en casa, porque Nuno, su padre y mi pareja, es también camionero y hace ruta internacional, por lo que siempre duerme fuera. Eso sí… los fines de semana son para estar en familia”.

Camionera María José Redondo

“Su niña”, a la que podéis ver también en alguna foto, es un solete llamada Tania, que no ha parado de charlar en toda la conversación entre su madre y el periodista . “Quiero salir en esta revista – reclamaba– para enseñársela a mis yayos”. Ya se pueden ir preparando los abuelos para lo que les espera.

Un buceador explora el fondo marino cerca de un iceberg, lo que pone de manifiesto que siempre hay más por descubrir bajo la superficie de lo que se ve desde arriba: perfecto para tu banner A, posición 01 en la versión de escritorio.
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Un camión Volvo con el motor suspendido aparece en un entorno oscuro, en el banner A, posición 01. El texto dice: «Volvo Trucks. Driving Progress». Ideal para pantallas de ordenador.
Revista de camiones: «Suscríbete a nuestra revista. 1 año, 16 €». Destaca en la posición 02 para ordenador de sobremesa con la portada amarilla de CAMIÓN y nuestro exclusivo banner A.
Un buceador explora el fondo marino cerca de un iceberg, lo que pone de manifiesto que siempre hay más por descubrir bajo la superficie de lo que se ve desde arriba: perfecto para tu banner A, posición 01 en la versión de escritorio.
En el banner B aparece un camión Volvo con los faros encendidos junto a un motor suspendido, con la inscripción «VOLVO» en la parte inferior izquierda.
Más entradas de Soy camionera