Muelles y Ballestas Hispano-Alemanas, S.A., son suministradores de primera línea para Mercedes-Benz, Scania, MAN, Renault Trucks, Iveco y Volvo. Su colaboración con tales fabricantes no se ciñe al mero suministro, sino que esta compañía, que acaba de cumplir 52 años en el mercado, contempla las peculiaridades de cada cual y, plano a plano, idea prototipos, evalúa, diseña, calcula y gestiona conceptos con cada marca.
El crecimiento exponencial de esta empresa cofundada por la familia Ruiz, junto con otras dos de origen germano (de ahí su nombre), aunque hoy en propiedad exclusiva de la primera, tiene mucho que ver con los avances derivados de los factores de desarrollo propios. Con plantas también en Portugal y Turquía, la de Villarreal es sede principal, pues su centro de investigación se ha desplazado allí, tras enraizar primero en las mejores universidades alemanas. El resultado es, a día de hoy, una ballesta de orden superior, que tiene en el equipo de carreras Truck Sport Bernau un privilegiado banco de pruebas previo.
Acero y material compuesto
Para la suspensión en cabina, MBHA proporciona ballestas multihojas en el eje trasero, así como de tres, dos y una hoja en el delantero. Es en este último campo
donde se han facultado los más eficaces avances en la calidad de una hoja que reduce el peso y aumenta la seguridad de cara a las más altas tensiones. Ante la óptima rigidez solicitada por cualquier fabricante (un fabricante siempre abierto a reducir el peso final de su vehículo), la ballesta de acero de una hoja abre grandes posibilidades en ese sentido, al combinar su constitución con materiales compuestos, fundamentalmente procedente de la fibra de vidrio y otros polímeros termoestables. Además, una vez generada la maquinaria necesaria en la elaboración de materiales compuestos, este desarrollo del conocimiento se aprovecha para ser utilizado en un abanico de productos cada vez más amplio, siempre ligado al sector del transporte.
Konstantin Hamann, responsable de proyecto de la compañía, nos guía por las amplias instalaciones de Muelles y Ballestas Hispano-Alemanas, en las que desarrollan su labor alrededor de 170 personas. Tras dibujarnos los prolegómenos de esta empresa de origen familiar, en la que en su día coparticiparon socios germanos, japoneses y americanos –y que mantiene el término “muelles” de su denominación corporativa original, aunque su foco actual se orienta exclusivamente a todo tipo de ballesta en cabina–, este joven experto habla de la muy notoria incidencia positiva que procura el uso de materiales combinados en una ballesta. “Los materiales compuestos –nos ilustra Hamann–, en los que se puede ir variando el polímero y proyectando distintos tipos de fibra, ofrecen como principal ventaja la de proporcionar un mayor ciclo de vida que el acero y, sobre todo, hacer posible que la ballesta nunca rompa de repente, al avisar de su desgaste con antelación y mantener perfectamente el tipo hasta que el camión entre en el taller”.
Pistas sobre la pista
Los amplios progresos en este campo son en gran medida el resultado de las pruebas que esta firma tiene la oportunidad de testar en el Campeonato Europeo de
Camiones, de la mano de la experimentada piloto Ellen Lohr, nueva compañera de equipo de Antonio Albacete en el equipo Truck Sport Lutz Bernau. El MAN de competición con el que ilustramos este reportaje está dotado de ballestas híbridas, que combinan acero y materiales compuestos, siendo en ese campo pioneros y, de momento, únicos en el uso de este tipo de ballesta en carrera. “El peso reducido –afirma la propia Lohr– es una ventaja gigante en carrera, y en este sentido ha sido determinante la ballesta de mi MAN, como elemento central de la suspensión. Estoy más que satisfecha”.
En sentido similar se manifiesta Volker Schmidt, ingeniero del equipo Bernau, que reconoce haber superado cierto escepticismo inicial al respecto: “No estaba seguro de que esta ballesta con materiales compuestos aguantara el altísimo esfuerzo que requiere una carrera, pero al final no la hemos dejado de utilizar en toda la temporada y estamos sorprendidos de su potencia y durabilidad”.
Ahorrar peso es siempre un aliciente para cualquier fabricante de camiones. El hecho de que el reglamento deportivo prevea para el año próximo el poder rebajar 100 kilos en cada eje de un camión de carreras va a ser de muy práctica valía para los ingenieros de Muelles y Ballestas Hispano-Alemanas, pues les da la oportunidad de desarrollar nuevo producto y verlo en acción. “Estamos abiertos –afirma Hamann, nuestro anfitrión en Villarreal– a que otros equipos participantes en este campeonato se interesen por probar nuestras ballestas en pista, pues ahorrar peso en hasta un 50 % es muy interesante para cualquier piloto”.
Un paseo por las instalaciones fabriles de MBHA en la mañana de un jueves cualquiera testimonia una actividad incesante. El devenir en ese proceso que va del concepto inicial de una ballesta de características exclusivas a la gestión personalizada con cada fabricante, solo puede calificarse de impecable.














