Como ya vimos en su primer trabajo, Dani García, nuestro protagonista en la sección ‘El coleccionista’, es minucioso y detallista, con ese puntito cabezón que él mismo reconoce, porque le gusta sincronizar al punto todas las fases de su trabajo.
“Si cuadras bien cada paso a la hora del montaje, pintado, secado, acondicionamiento de interiores, calcas, etc.; te evitas perderte en tiempos de espera, pero cuidado, porque las prisas en una maqueta no son nunca buenas”.
García trabaja sus propias maquetas en 1:24, 1:43 y 1:50, pero también tiene una nutrida lista de encargos que va gestionando con la satisfacción de quien ve su trabajo reconocido una y otra vez.
Lo más normal es que sean clientes que quieren una réplica de su propio camión, pero en muchos casos se trata de hijas, hijos o esposas que le quieren dar una sorpresa al camionero de la familia, regalándole una réplica del camión con el que trabajan cada día.
“Cuantas más fotos y de mejor calidad me pasan es más sencillo para mí llegar a un resultado óptimo.
Con las miniaturas que son para ti – distingue Dani García – es más habitual que te permitas ciertas improvisaciones, pero también he de decir que lo normal es que los clientes se dejen aconsejar y no te aten a una idea fija.
Trabajando por encargo te das cuenta de la cantidad de buena gente que hay en el sector del transporte. Vivo muestras de simpatía y agradecimiento que me hacen muy feliz”.
Dani emplea los fines de semana y algunas tardes entre semana en una maquetas que le suelen llevar entre 2 y 4 meses de trabajo entre diseñar los módulos, montar accesorios, pintar y demás detalles.
En una habitación de la casa que comparte con Nerea, su pareja, trabaja cómodamente, mientras que su patio es el lugar reservado para pintar.


























