Si quieres ver imágenes de esta prueba, haz clic en Fotos Motores Mercedes-Benz Actros.
Invitados por el fabricante Mercedes-Benz, viajamos a la preciosa Eslovenia, y en concreto a su capital Liubliana, con la intención de asistir a unas jornadas de conducción de los Mercedes-Benz Actros para comprobar de primera mano los avances y bondades que la marca ha ido consiguiendo sobre los motores de 12,8 litros de cilindrada y seis cilindros en línea.
Desde hace unos 20 años, una de las rutas estándar de estos programas de pruebas es el recorrido de ida y vuelta por autopista entre Stuttgart y Hamburgo. Este trazado de 1.520 km de longitud no es solo una de las principales arterias de tráfico en Europa central, sino sobre todo un recorrido con un perfil especialmente variado. Los paisajes ondulados se alternan con exigentes etapas de montaña y recorridos llanos.
Mercedes-Benz no se limita a las comparativas entre vehículos de la propia marca, sino que incluye también a los competidores en el programa de pruebas. Para poder obtener mediciones objetivas, es necesario preparar a fondo cada sesión. Por ejemplo, es imprescindible asegurar que los camiones sean comparables directamente. Tanto
en la potencia y el par motor de sus motores como en relación con los cambios, la desmultiplicación de los ejes y los sistemas de regulación como el Predictive Powertrain Control (PPC). También se requiere una armonización de las cabinas, de los semirremolques con su carga y de los neumáticos. Otros requisitos de las comparativas internas son una verificación precisa de todos los componentes en un banco de ensayos de potencia, mediciones en el túnel de viento para asegurar el montaje y ajuste correctos de las piezas aerodinámicas adosadas y el calibrado del velocímetro y el equipo de medición de combustible.
Para la conducción se eligen condiciones idénticas a las del vehículo de referencia y se limitan al mínimo las intervenciones del conductor. Los factores para las pruebas incluyen asimismo condiciones marginales estables, como evitar horas de tráfico denso y la acción de fenómenos meteorológicos como viento o lluvia acusados. El cambio de conductor y el intercambio del semirremolque a medio recorrido ayudan a compensar las diferencias debidas a influencias externas.
Pese a todas estas medidas y a los intensos preparativos, el consumo de combustible puede variar hasta en un tres por ciento en dos recorridos similares. Por ejemplo, a causa del clima o del tráfico. Estas diferencias se compensan repitiendo los recorridos de medición y ponderando los factores en la evaluación.
Novedades en el OM 471
El gran protagonista de todas estas pruebas es el motor de seis cilindros en línea y 12,8 litros de cilindrada, que fue lanzado con la nueva generación de Actros a mediados de 2011 en sustitución del anterior motor con configuración en V. Durante estos cuatro años, la marca alemana ha ido evolucionando esta mecánica hasta llegar al punto de que si lo comparamos con el anterior motor, la reducción del consumo sería de un 13 %, lo que implica un considerable ahorro en los costes totales del camión.
Además, la marca insiste en que la reducción del consumo de combustible no supone una disminución del dinamismo de conducción del Actros con la nueva generación del OM 471, sino todo lo contrario. El aumento temprano y más rápido de la potencia asegura un mayor empuje al ponerse en marcha y al acelerar desde la gama baja de revoluciones. Los motores entregan ya un generoso par motor al régimen de ralentí y alcanzan un valor cercano al máximo por debajo de las 1.000 rpm. El 95 por ciento de la potencia nominal se alcanza en el rango de 1.300 a 1.400 rpm, y el número de revoluciones nominal asciende ahora a 1.600 rpm.
Es decir, a pesar de no variar los datos nominales de potencia y par motor, los motores trabajan ahora con mayor ímpetu en el margen de revoluciones más frecuente en la práctica, entre las 1.000 y las 1.500 rpm. Para el conductor, esto se traduce en propiedades de conducción sobresalientes bajo todas las condiciones imaginables dentro de un rango de revoluciones extremadamente amplio, de unas 1.000 rpm.
Un elemento esencial de la nueva generación de motores es la segunda generación del sistema de inyección X-Pulse, el singular sistema common rail con amplificador de presión en el inyector y posibilidad de modular con libertad el proceso de inyección de combustible en los cilindros. La presión máxima en el conducto común o raíl ha aumentado de 900 a 1.160 bares, lo que permite operar con una presión de inyección máxima de 2.700 bares.
Los inyectores cuentan con ocho orificios. Otras novedades son la geometría de la cavidad en los pistones, el aumento patente de la relación de compresión de 17,3:1 a 18,3:1 y una tasa reducida de recirculación de los gases de escape (EGR). Todas estas medidas conducen a una mejora del rendimiento en la gama completa del diagrama característico del motor. El resultado es una disminución sensible del consumo de combustible. De conformidad con la nueva curva de par motor, el punto de consumo mínimo en el diagrama característico se desplaza asimismo hacia la gama baja de revoluciones.
Gracias a la nueva generación de la inyección X-Pulse, la marca se permite ofrecer otro nivel más de potencia como punta del OM 471 y alcanzar una potencia máxima de 390 kW (530 CV) con un par motor máximo de 2.600 Nm. El nuevo motor logra ya una excelente cota de 1.600 Nm, un poco por encima del número de revoluciones de ralentí. Entre las cifras más llamativas cabe mencionar una potencia específica de 30,5 kW (41,4 CV) y un par motor de 203 Nm por litro de cilindrada.
Por tanto, el OM 471 demuestra su polivalencia, al ser una mecánica con cinco niveles de potencia diferentes, dirigidas a todas las aplicaciones y en las que, además, las tres inferiores cuentan con la función Top Torque, que le hace disponer de 200 Nm mas de par cuando el camión está con la 12ª marcha insertada.
Sensaciones percibidas
Tras las oportunas explicaciones del jefe de comunicaciones, Claws Tohsche, en la rueda de prensa, donde nos aclaran todas las novedades de estas mecánicas, Mercedes-Benz puso a disposición de la prensa 10 unidades de Actros, equipados con los distintos niveles de potencia, y nos dispusimos a realizar la ruta que se nos había preparado, y que discurría entre la capital de Eslovenia y Koper, una ciudad ubicada en la costa del Adriático.
Una vez al volante de la unidad asignada, que dicho sea de paso es un Actros 1848 con 476 CV de potencia, empezamos nuestra particular ruta y enlazamos con la autopista a las afueras de Liubliana, para poder disfrutar del magnífico paseo que nos han preparado, y que nos llevará hasta la primera fase de la prueba, con 140 km de recorrido, para después del oportuno descanso y comida, emprender el camino de vuelta y poder hacerlo con otra unidad, que en este caso fue un 1845 con 449 CV de potencia.
Elegimos una velocidad de crucero de 83 km/h para el tramo largo de autopista previsto en la ruta. Junto con esta ajustamos una histéresis positiva de +6 km/h, esto es, el exceso de velocidad autorizado en una bajada, y una histéresis negativa de -8 km/h. Lo que significa que, a partir de ahora, el equipo de mando está programado para tolerar una velocidad máxima de 89 km/h en bajadas y para aprovechar casi íntegramente el rango de regulación del PPC, que le otorga la posibilidad de aceptar una disminución de la velocidad hasta 75 km/h.
El tráfico en dirección a nuestro destino no es muy denso, y por el momento no existen prohibiciones de adelantamiento para camiones. Bajo esas condiciones, el ajuste del Predictive Powertrain Control es ideal. Para completar el marco regulador del sistema de asistencia, elegimos el programa de conducción Economy. Este programa consta de diagramas y reglas específicos para el cambio de relación, que inhiben por ejemplo una aceleración antes de iniciar un ascenso.
Esta unidad Actros 1848 con un par motor de 2.300 Nm, y que además incorpora la función Top Torque, se siente a gusto con estos parámetros. Durante la prueba en carretera no echamos en falta en ningún momento la llamada aceleración preventiva a plena carga. Al contrario, el motor aprovecha plenamente su fuerza de tracción bajo el mando del PPC.
En el viaje de vuelta, y con la unidad del Mercedes-Benz 1845 en las manos, las sensaciones son prácticamente las mismas, ya que en realidad, alcanzados estos niveles de suavidad y tecnología, los 27 CV de diferencia que hay entre ambas no se dejan sentir con mucha claridad.
En resumidas cuentas, podemos decir que Mercedes-Benz se mantiene en el liderato de buscar hacer sus motores para los Actros más eficientes, y para ello cuentan con muchos años de investigación y con una tecnología puntera que asegura que mantendrán estos niveles tan altos de eficacia.




