Ya conocimos a Juan José Cabrera hace un par de semanas, donde nos presentaba su colección de maquetas de camiones.
Ahora Juan José nos cuenta que con su rígido Scania 94 de la empresa Expoalma, con sede en Roquetas de Mar, se desplaza sin disco, pues su radio de acción no pasa de 50 kilómetros a la redonda, yendo desde donde el producto es recogido en el campo (pepino, pimiento, berenjena, calabacín, tomate, melón, etc.), a distintos almacenes de esta provincia.
Pero Juan José no se conforma con concebir únicamente el camión como herramienta de trabajo, sino también como fuente de inspiración maquetera y puerta de entrada y salida a sus inquietudes artesanas.





“Lo que mejor se me da es hacer más grande o encoger un camión al gusto. Si, por poner un ejemplo, el remolque del Caterpillar venía con seis ejes, yo le quitaba dos”.
Tekno, Conrad o WSI eran las marcas de referencia en los comienzos del Cabrera más entusiastamente artesano, que es cuando le dedicaba a la personalización de maquetas horas y horas.
“Llegué a acumular más de 600 unidades – explica con cierta nostalgia el almeriense -, pero con la llegada de mis hijos, Noelia y Juan José, había que buscar sitio donde fuera, de manera que vendí muchas piezas para ir liberando estanterías y armarios”.







Del modelismo fue pasando paulatinamente al coleccionismo de miniaturas, porque como ya comentamos en un episodio anterior, con su pequeño le era difícil trabajar sin que se lo revolviera todo. “A ver si en un futuro vuelvo a ello – nos dice con abierta sonrisa -, incluso con él de ayudante.
Por una simple cuestión de espacio, las escalas 1:24 y 1:43 fueron siendo sustituidas paulatinamente por la más manejable 1:50.

“Nunca me ha importado regalar. Mi mujer, Noelia, dice que a veces peco de bueno, pero yo me siento bien siendo así. Además – concluye Juan José -, he llegado a la conclusión de que me gusta más intercambiar que vender, porque así renuevo mi muestrario en casa sin coste adicional”.





