Para el montaje de esta grúa Peterbilt 359 del fabricante Heller, escala 1:43, emplearemos partes de otras maquetas que os desgranamos en el apartado de “Más Trucos”, y para ambientar el trabajo, la acompañaremos de un Seat 124 de faros redondos Ixo que podemos encontrar en los quioscos.
Empezaremos por el motor, que viene seccionado en dos partes; le unimos la caja de cambios y, en este mismo paso, montamos también los culatines, la distribución de correas, el alternador y los colectores.
A continuación, como las ruedas de este camión no nos entusiasman y creemos que la maqueta puede ganar con otras, le adaptamos las ruedas de un GMC de una colección que está presente en los quioscos, y “voilà” ya tenemos ruedas nuevas para nuestro Peterbilt.
Una vez conseguimos las ruedas nuevas, pasamos a montar el chasis, que está compuesto de dos largueros y cinco travesaños, y aprovechamos para colocar en este paso todos los juegos de ballestas.

Armamos los ejes traseros, que en este caso son motrices y vienen seccionados en dos cortes longitudinales, para colocarlos en su lugar en el chasis, junto a las transmisiones. Pasamos al eje delantero, del que nos llama la atención que no sea operativo, a pesar de la maqueta goza de una buena calidad de acabado en el resto.
Colocamos el motor en su posición y acoplamos el radiador en el chasis, con su cajón protector. Acto seguido, proseguimos con los parachoques y los refuerzos del chasis número de piezas 81 y 82, que deben quedar completamente verticales con respecto al chasis. Una vez finalizada esta primera parte del montaje, pasamos a pintarlo todo en color negro mate.
De la estructura a la cabina
Mientras ponemos a secar la estructura del Peterbilt, armamos la cabina. Iniciaremos el proceso por el interior que está integrado de un fondo con forma de cacito, en el que pueden apreciarse detalles como el revestimiento de detrás de los asientos y el de los paneles de las puertas, asientos, salpicadero, volante y palanca de cambios.
La cabina también es un cascarón armado de fábrica que hemos pintado en color rojo mate. Cuando tengamos todo bien seco, es el momento de ponernos a colocar los tubos de escape y los filtros de aire, así como las viseras y demás detalles que completan este tipo de camiones americanos.

Llega el turno del montaje de la caja de carga, que en este kit es un fondo. Una pequeña base estructurada con dos largueros y tres travesaños. La trasera con dos divisiones centrales hacen de estructura para el montaje de los dos costados, y ahí empieza el gran conjunto de piezas que componen la grúa, los caballetes, los winch (dos en este caso), los brazos, etc.
Sólo esta estructura trasera está compuesta de 37 piezas, nada menos, lo que complica y nos obliga a ser muy concienzudos en esta parte del montaje de la maqueta.
Tras todo el montaje con luces, cristales y todos aquellos detalles que queráis complementar, en vuestra mano está envejecer el vehículo como el que os presentamos, con las mismas técnicas de oxidado y ensuciado que hemos explicado en otros números anteriores, o bien, dejarlo como una grúa nueva y reluciente.
Más trucos
Como ya hemos comentado a lo largo del trabajo, este kit monta unas ruedas que no nos gustan demasiado, así que las extraemos de un GMC de la colección que está en los quioscos “Camiones de antaño”. Desatornillamos la cabina del chasis y la caja de carga del camión, dejando el chasis del GMC pelado.

Colocamos la punta de unas tijeras fuertes y en el preciso punto en que el plástico de la llanta se une al hierro del eje, cerramos las tijeras y haciendo palanca contra el chasis vamos extrayendo las ruedas una a una.
Con cuidado de no tirar para sacarlas, porque correríamos el peligro de que se salgan de los aros exteriores y no poder extraer las ruedas.





