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Freightliner, un americano en escala

Este conjunto Freightliner cuenta con una arquitectura larguísima, que posee todos los elementos característicos de un camión propiamente americano.

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Además no le falta detalle; motor, caja de cambios, eje directriz, suspensión neumática en ejes traseros, depósitos de gasoil, cajas para las baterías, pase de ruedas traseros, así como chimeneas y filtros de aire que vienen con un baño cromado proporcionado directamente por el veterano fabricante de miniaturas.

Por su parte, la cabina está compuesta por el capot escamoteable para dejar ver el conjunto motriz, que dicho sea de paso consideramos de buena calidad en cuanto a la cantidad de detalles que se aprecian.

Freightliner

El interior de la cabina tampoco queda atrás en este aspecto y monta un adhesivo que refleja relojes, indicadores, testigos y demás dispositivos. Al mismo tiempo, los asientos de conductor y acompañante disponen de apoyabrazos en ambos laterales.

La amplia zona trasera, el sleeper, monta dos camas, aunque echamos de menos algún revestimiento interior, a modo de tapizado.

Nos ponemos al lío

Para comenzar el montaje de esta maqueta montamos en primer lugar el chasis, compuesto de los dos largueros y hasta seis travesaños. En este momento aprovechamos para colocar también los dos cilindros de aire. Acto seguido, proseguimos con el eje delantero directriz, que viene integrado por diez Freightlinerpiezas.

Tiene el mismo diseño que las antiguas maquetas Italeri, por lo que el montaje es algo más sencillo que los kits actuales, debido a los machos que propone el constructor. Una vez montado el delantero, nos centramos en los ejes traseros motrices, para colocar en el chasis los soportes de los mismos, los cojines de aire para la suspensión trasera y las ballestas delanteras para el eje anterior.

Anclamos los ejes en el lugar que les corresponde para continuar con el conjunto del motor y la caja de cambios seccionados en un corte longitudinal. Una vez armado, colocamos la culata, el motor de arranque, la distribución, tapa trasera de la caja de cambios, etc.

En cuanto finalizamos este paso, colocamos el motor en su lugar, junto con las transmisiones, el soporte de la cabina y los depósitos de gasoil, entre otros. Procedemos a pintar todo lo anterior en un color gris y detallamos el motor en un tono ocre que lo realzará del resto cuando abramos el capot.

Mientras se seca el chasis y el bloque motor, armamos la cabina, que viene seccionada por paneles, así como el sleeper. La pintamos en un negro brillante y, una vez seco, detallamos los junquillos de los cristales y los limpiaparabrisas en color plata brillante también. Pasamos a pintar el conjunto interior en tonos grises, negros, e incluso, aplicamos un color azul claro en el fondo.

Una vez secado el interior, colocamos los asientos y su suspensión, el salpicadero, la columna de dirección, la palanca de cambios y demás detalles. Por último, instalamos los cristales, afianzamos el capot al chasis, colocamos la cabina en su lugar, las llantas, las ruedas, los depósitos de gasoil, etc.

Más trucos

Para detallar los junquillos de los cristales con mayor precisión, antes lo realizaba con un pincel a trazo fino con pintura negra mate en el caso de los camiones europeos y en plata para los americanos. Pero comprobé que en algunas tiendas de modelismo disponen de unos rotuladores negros para estos recortados, pero en según qué población cuesta localizarlos.

En librerías y papelerías disponen de rotuladores en color plata y negro que pueden sacarnos del apuro. Aunque no sería un truco para una maqueta expuesta en un concurso, con buen pulso podemos conseguir un excelente resultado final.