Cuando circulamos por la carretera, no es extraño encontrarnos en el asfalto trozos de neumáticos de camiones que han reventado mientras estaban circulando. Y es que los neumáticos son una pieza fundamental de la seguridad del transporte, pues al fin y al cabo son los elementos que reciben el peso y la fricción con el suelo.
La explosión de un neumático o «blowout» representa una situación potencialmente peligrosa que puede acarrear graves consecuencias, no sólo para el ocupante del vehículo afectado, sino para el resto de conductores de la vía.
Este tipo de incidente, bastante recurrente, puede estar provocado por varios motivos, como un hinchado excesivo, el uso de neumáticos deteriorados o desgastados, equipos defectuosos o, incluso, en condiciones climáticas extremas.
Y es que las altas temperaturas debilitan la resistencia a la compresión de las ruedas lo que aumenta la posibilidad de que el neumático estalle violentamente si se le somete a una presión considerable.
Para prevenir estos incidentes, que pueden resultar muy graves, es importante seguir las recomendaciones proporcionadas por el fabricante de los neumáticos en cuanto a la presión adecuada y las medidas de seguridad durante el proceso de hinchado.
También resulta básico llevar a cabo las inspecciones regulares de los neumáticos, con el objetivo de detectar posibles daños o signos de desgaste que puedan comprometer la integridad del neumático y, en consecuencia, la seguridad en la carretera.
En el vídeo de Full Top’s que acompaña la noticia podemos comprobar el peligro de ciertas malas prácticas. Por ejemplo, aplicar fuego en un neumático para manipularlo y que recupere su forma original.
Esto nos hace caer en la cuenta de lo arriesgado que resulta para los bomberos apagar un camión incendiado, pues las ruedas pueden salir despedidas en cualquier momento.
En su canal de YouTube encontrarás más material interesante como éste, te invitamos a suscribirte.



