Hacía apenas unos meses que Eduardo Sisqués estrenaba este Renault Trucks T Sleeper CAB, y no nos quisimos perder sus primeros pasos, hoy cargados de grandes sacos de semillas de guisantes.
Del concesionario de Renault en Binéfar, dotado de taller y empresa de transportes propia, para la que opera Eduardo Sisqués, salió este buque rodante, diseñado por y
para nuestro protagonista. Como este no encontraréis un gemelo.
Su carta de presentación comienza con un diferencial y una caja de cambios reforzada, dotada de relaciones específicas para la labor que diariamente desarrolla nuestro protagonista por angostos caminos, además de un bloqueo de diferencial para no patinar en ellos.
Sus regímenes de protección son los más avanzados, con el sistema de frenado ACC, que controla la distancia de seguridad de tres formas distintas con el vehículo de delante, algo de mucha utilidad en estos parajes de niebla perenne en determinadas épocas del año.
Su sistema de frenado automático ya le ha salvado en una ocasión de un percance serio, por culpa de un vehículo que se le interpuso al paso de una rotonda. Primero salta un display en rojo, suena una bocina y el camión se frena hasta parar.
¿Qué camión quieres?
“Con los técnicos de Fernando Agón es sentarse en una mesa y todo lo que se te pase por la imaginación se hace realidad. Quería –continúa Sisqués– un manos libres de la emisora en el volante, que no dejara ningún cable a la vista, y que no encontraréis en ningún otro camión.
También solicité dos mandos para el basculante: uno exterior, para descargar en
almacén, y otro interior, para hacer esta maniobra desde abajo, por piqueras, y que la cabina no se te llene de suciedad.
Del mismo modo, también diseñamos entre todos una toma de aire exterior para inflar las ruedas”.
Adentrados en la cabina, Eduardo nos muestra una pantalla que nos permite visionar en todo momento la temperatura de los neumáticos, y desde la que saltan distintas alertas si esta supera los 90°, o si se percibe un exceso o defecto de presión, así como un pinchazo rápido.
“Salvar un neumático –prosigue– es algo que te hace ahorrar dinero, así que con la toma de aire tú mismo puedes controlar el hinchado y continuar la marcha”.
En su cabina confort, Sisqués cuenta con calefacción en el asiento del conductor y luz de neón rojo para conducción nocturna; detalles a los que se unen extras de toda índole, como un compartimento sobre la guantera, en el que se pueden calentar un par
de bocadillos, una nevera perfectamente compartimentada y hasta un cubito de la basura.
Muy de destacar en este Renault Trucks T es también el ser el único en esta zona de España en estar dotado de alarma.
“Tuvo que desplazarse un ingeniero, desde Francia hasta Huesca –es ahora Eduardo, hijo, el que nos habla– para así programarla.
Cuando cierras el camión, un pitido marca que ha sido activada la alarma y en la luna se enciende una luz. Si alguien manipula la puerta o un cristal, se despierta hasta la Virgen del Pilar.
La plataforma –continúa nuestro Sisqués júnior– es imposible de robar si pones las pletinas arriba, pues los laterales no pueden abrirse, a no ser que subas con una escalera y pretendas abrirla puerta por puerta.
De esta manera, tenemos el camión totalmente blindado. Además, cada noche duerme en una nave con la que contamos desde hace diez años en el polígono industrial oscense de El Sosal”.
El diseño exterior, con líneas cromadas bordadas en negro, en consonancia con las curvaturas del exterior del camión, salió también de las mentes de Eduardo y su hijo, además de la de su mujer Mari Alba.
Esta última, con la que Eduardo Sisqués lleva casado desde hace 23 años, es el alma de esta empresa, pues tanto lleva todos los asuntos de gestoría, contabilidad y revisiones como controla los cambios de las distintas administraciones, estando en contacto permanente con la Asociación de Transportistas de Huesca, y hasta hace de coche piloto si la ocasión lo requiere… y todo ello mientras el llevar todo lo que concierne a la casa familiar corre de su parte.
“Sin ilusión no caminas –comenta un hombre que yergue la cabeza cuando habla de Mari Alba–, y mi ilusión son ella y el zagal.
Ella me da fuerzas para levantarme a las 4 de la madrugada y es la que tiene en la cabeza el futuro de nuestra empresa a corto, medio y largo plazo. No podría tener una mejor jefa”.
Eduardo: 4ª generación
El abuelo de Eduardo Sisqués se inició con un pequeño camión tras la Guerra Civil, para después hacerse con un taxi y fundar al poco una empresa de autobuses, que a día de hoy regenta su tío Guillermo, y en la que en su día trabajó como mecánico
nuestro protagonista, que también posee el carnet de autobús, con el que llegó a hacer rutas de unos 50 kilómetros a la redonda.
Pero muy pronto decidió que lo suyo era el camión, de forma que en el mundo del transporte se inició con su padre, al volante de un frigo.
Al poco, no obstante, decidió ponerse por su cuenta. Para Fribin, empresa binafarense que pasa por ser la primera del sector cárnico agroindustrial de toda España, trabajó diez años con un frigo.
De primeras anduvo con un Pegaso Europa 200, de cabina fija, al que le siguió un Renault Pony. Con ellos se pateaba Ceuta, Melilla, Portugal, Francia y, por supuesto, toda España, pero su gran aspiración, al poco de cumplir los 30 años, era estar más cerca de su casa y su familia.
De tal deseo afloró la compra de su primer DAF, de segunda mano, al que ya le incorporó el semirremolque basculante de lateral bajo (13 x 2,55 m), que hoy también ilustra nuestro reportaje, aconsejado por Fernando Agón, firma con la que ya nunca ha dejado de trabajar, pues en ella tiene su concesionario, su taller y su agencia de transportes en el mismo pack, y en la que se siente plenamente realizado.
“El jefe de tráfico lleva un camión –culmina Sisqués–, y eso hace que conozca plenamente el sector y empatice, siempre y ante cualquier circunstancia, con el profesional del transporte”.
Al DAF lo sustituyó un Magnum 480 nuevo, al que en 13 años le hizo 1,2 millones de kilómetros, y que acaba de ser sustituido por este Renault Trucks T.
La agencia de transportes Fernando Agón es la que le ofrece todos los portes por Aragón, Cataluña y, muy excepcionalmente, el sur de Francia.
En su semirremolque basculante carga paletizado, cereal, palmeras, tubos y todo tipo de material de construcción.
En un día normal, a Eduardo le suena el despertador a las 3.30 o 4:00 de la madrugada. Entre llegar a la nave y hacerle el repaso general al camión, pone la tarjeta hacia las 5.00 y lleva a destino lo que ha dejado cargado el día anterior.
Hacia las 8 de la mañana almuerza, mientras hace los tres cuartos de hora de descanso. Después arranca hacia el puerto de Tarragona o Barcelona. Dependiendo de la suerte que haya, y el transitario que toque ese día, tarda entre ½ hora y 2 horas en pasar por la báscula e ir a cargar el cereal para Agropienso.
“Con ellos, que también tienen su sede en Binefar, también estoy muy contento, pues miran mucho por el transportista. Una vez descargo el cereal,
voy donde me manda Paco, de Fernando Agón, a cargar lo que se tercie. Llego a la nave con el camión cargado –concluye Eduardo–, cierro el disco y calculo con el cliente la hora de salida del día siguiente”.
Sus jornadas son largas y circulares, pero plácidas, y tanto más gratas si en alguna de ellas le acompaña su padre o su hijo (cómo no, Eduardo también).
Éste último estudia primer curso de electromecánica industrial, donde aprende a manejarse con los sistemas electrónicos de los camiones más modernos.
Con él, la cuarta generación Sisqués está más que salvaguardada, así como todas las generaciones de SOLO CAMIÓN que tengamos por delante.
Una gran pegatina de nuestra revista, que dice conservar sin abrir desde hace muchos años, le ha acompañado durante las más de seis horas que ha durado nuestro reportaje. “Me la reservo –nos dice- para decorar con ella la que vaya a ser mi primera caja de herramientas”.























