A pesar de la desaparición del constructor, sus creaciones todavía se buscan en la red por su elevada calidad. Fabricantes actuales reeditan algunas de éstas, puesto que se han hecho con algunos de los moldes de Esci.
Esta maqueta de un Ford Transit de principios de los ochenta, participante de una de las ediciones del mítico rally París-Dakar, cuenta con un buen número de piezas móviles, como la dirección o las puertas, entre otras, que realzan la calidad del acabado de la construcción.
Comenzamos por armar la dirección del vehículo, donde debéis extremar las precauciones y el cuidado, debido a su delicada naturaleza. Las finas bieletas se han de encajar a la barra de dirección, pero por ningún concepto utilicéis pegamento, ya que es una de las partes móviles. Para este punto podéis echar un vistazo al apartado “Más trucos”.

La furgoneta está compuesta por un fondo donde iremos colocando todos los componentes mecánicos, como el bajo motor y la caja de cambios, la transmisión o el puente delantero, sujeto al chasis por mediación de las ballestas. Prestad especial atención al montar el eje delantero en su lugar, porque allí se encajan algunas piezas para que giren, como son los amortiguadores.
A continuación montamos los asientos, que son unas placas unidas por la parte posterior a la estructura de los respaldos. Éstos se componen de dos asientos, uno individual para el piloto y una banqueta corrida para dos plazas más. Ya podemos pintarlo todo en negro mate, y mientras seca nos ponemos manos a la obra con el resto del interior de la cabina, el salpicadero, la columna de dirección y los pedales, y también lo pintamos todo en negro mate.
Pasamos al exterior
Es el momento de continuar con el exterior de este Transit. Éste es un cascarón al que le adosamos las puertas, que incorporan un sistema de apertura muy fino y sencillo. Nosotros, en particular, nos ayudamos con unos alicates de puntas para comprimir los machos y encajarlos en las hembras de la cabina. También aprovechamos en este paso para colocar la mampara que separa la cabina de la zona de carga, para rematar pintándolo todo en color crudo o blanco roto.

Una vez seco todo lo anterior, unimos el caparazón de la furgoneta con el fondo o suelo de la misma, e insertamos, después de colorearlos en negro mate, los parachoques, la rejilla delantera, los cristales, los focos y demás elementos periféricos. Como concretamente se trata de una edición del rally París-Dakar, caracterizamos el vehículo con los adhesivos de la prueba de resistencia y del patrocinador de turno.
En esta ocasión, nosotros no hemos ensuciado o envejecido el modelo, pero vosotros, si queréis aportar mayor realismo a la dureza de la prueba africana, podéis hacerlo mediante las técnicas de envejecimiento y ensuciado que os hemos ido detallando a lo largo de las secciones anteriores, sacando luces y sombras a la carrocería o fabricando chorretones de óxido. Veréis que parecerá otra maqueta bien distinta.

Más trucos
Para armar el delicado sistema de dirección de este furgón, con las piezas sobrantes fabricamos una especie de punzón. Con una pieza de alrededor 10 cm de las bandejas, calentamos por la mitad con un mechero. Una vez que esté al rojo, alargamos y estiramos la barra, procurando que no llegue a romperse.
Posteriormente, una vez fría, cortamos por el extremo más fino. Con ello conseguimos una barra de unos 7 cm en forma de punzón, que utilizaremos para abrir las crucetas que tienen forma de grapa en el montaje de la barra de dirección.





