Hoy día, este modelo representa al segmento de los vehículos comerciales más pequeños. Bueno, no solo el Fiorino: también sus homónimos o clones de Citroën y Peugeot, Nemo y Bipper, respectivamente. A pesar de que el formato de la carrocería del vehículo que nos ocupa podemos considerarlo
de dimensiones reducidas, lo cierto es que la capacidad del Fiat Fiorino sorprende, al igual que sus aptitudes urbanas o la eficacia de su mecánica, con la que podemos afrontar sin complejos kilometrajes fuera de lo que son habitualmente los recorridos urbanos.
La longitud total de este Fiat es de 3,957 m por una anchura de 1,716. En nuestro caso realizamos sin dificultad alguna un largo recorrido que une los puntos entre Alcalá de Henares, sede de Fiat y donde se nos entregó el vehículo, y la de nuestra redacción, en Barcelona, para una vez realizada la prueba, retornar el vehículo de nuevo a su punto de origen. Lo cierto es que el Fiorino se muestra confortable, es de un comportamiento muy noble y la mecánica resulta muy parca en consumos, al enfrentarse sin contemplaciones a las largas distancias. El gasto en combustible no superó los 5 litros/100 km.
La carrocería del Fiat Fiorino responde a la estructura conocida de un vehículo bicuerpo. Con dos estancias bien definidas: una caja que reúne las condiciones que exige el traslado o transporte de mercancías y su parte delantera, que aloja la cabina para dos pasajeros, así como la mecánica en su frontal adelantado. El espacio destinado a carga se convierte en un cómodo habitáculo para tres pasajeros, en el caso de que hablásemos del modelo Combi, que también existe. Un modelo que podemos considerar desenfadado, joven y una muy buena opción como primer turismo para un público que accede por vez primera al vehículo propio.
Vestido para trabajar
Así es. Nos hallamos ante un vehículo entregado por completo al trabajo en cualquiera de las variantes en las que se requiera entrega de mercancías. El
interior de su caja de carga tiene una forma cuadrada y regular. La longitud de este espacio es de 1.52 metros, ampliables hasta los 2.50 m si recogemos el asiento del conductor.
Una medida muy práctica, sobre todo para instaladores y otros oficios en los que puntualmente necesitan transportar algún objeto, tuberías por ejemplo, con medidas de sobredimensión. Sin marcharnos de la plataforma de carga, vemos que las distancias entre los pasos de ruedas son de 1,05 m y la altura entre el techo y el suelo de 1,21 m. La anchura es de 1.47 m.
Con estas dimensiones el volumen de carga resulta de 2,5 m3, que aumentan hasta los 2,8 m3 si realizamos la misma operación de recoger el asiento del acompañante. Esta banqueta queda protegida de la mercancía por una rejilla de separación giratoria. La estructura de la carrocería contempla una puerta lateral deslizante más las dos posteriores de medidas asimétricas.
Las formas de la carrocería son redondeadas y suaves. Ideales para un vehículo que prioritariamente ha de cumplir con su jornada u horario laboral en el interior de las grandes y complicadas urbes, parando y arrancando en un reparto de
distribución o ejerciendo de vehículo taller de cualquier especialista autónomo de la reparación. Porque estos son solo algunos de los ejemplos en los que podremos emplear al Fiat Fiorino Cargo Base.
La mecánica del modelo Fiat en cuestión es un bloque de 1.248 c.c. con inyección Multijet, diseñada por Magnetti Marelli, una empresa de la órbita del grupo Fiat. El motor desarrolla 95 CV que se muestran ideales para la envergadura y peso del vehículo. Está completado con una caja de cambios manual de cinco relaciones y las emisiones son de 115 g/km, con un filtro de partículas que instala de serie.
La dotación del equipo del Fiat Fiorino se halla a buen nivel. Cuenta con aire acondicionado, dispone de una pantalla táctil y, desde el volante, se pueden gestionar la mayoría de las operaciones requeridas para el control del propio vehículo: consumos, tiempos de conducción… Sorprende, sin embargo, que el modelo de los elevalunas del Fiorino sean de tipo manual, en los tiempos que corren.












