Más que una comparativa de vehículos para el transporte de personas, estaríamos hablando de dos alternativas distintas para el movimiento del personal. Para comenzar, podemos decir que tanto el Volkswagen Caddy como el Ford Tourneo Connect son dos vehículos que ya sea en su modo de conducción como en el equipamiento interior, habitabilidad y elementos de seguridad, poco tienen que envidiar a un turismo.
Por un lado probamos el Ford Tourneo Connect 1.5 con acabado tope de gama: el Titanium. Nuestra unidad de pruebas dispone de un habitáculo amplio con capacidad para cinco pasajeros. Ford dispone en su catálogo del Grand Tourneo Connect, que da entrada a siete personas en configuración 2+3+2.
Este es precisamente el dibujo que tiene el otro protagonista de este reportaje: el Volkswagen Caddy Maxi Outdoor. La versión larga del todopoderoso Caddy cuenta con 47 cm más que la compacta. Así, los 4.976 mm de este modelo de Volkswagen le dan plena capacidad para que entren siete pasajeros, incluso en la tercera hilera se pueden acomodar sin problemas dos adultos.
Por su parte, el Ford se queda en los 4.418 mm, también una opción perfecta en cuanto a capacidad de carga, pero con entrada para cinco personas. Para las siete ya tenemos, como hemos dicho anteriormente, la versión Grand Tourneo.
En cuanto a los elementos de seguridad y sistemas que ayudan a la conducción, nuestras dos unidades de prueba están más que bien equipadas. Teniendo en cuenta que tratamos con versiones tope de gama, este apartado ambos fabricantes lo tienen perfectamente solucionado.
De este modo, el Ford instala ABS, control de tracción, ESC, EBD o el asistente de frenado de emergencia, además de la ayuda al arranque en pendiente.
Facilitando la labor al conductor, el Tourneo Connect equipa control de audio y llamadas, limitador de velocidad, control de crucero, así como sensores de aparcamiento traseras.
En este sentido, el Volkswagen Caddy Maxi, que destaca por su equipamiento deportivo, dispone de sensores de luces y limpiaparabrisas, conexiones USB y Aux-in, lectores de tarjeta SD. El fabricante alemán propone un completo listado de opcionales, como el sistema de aparcamiento, Park Assist; el de mantenimiento de carril, Line Assist; el Front Assist, con los que mitiga los efectos de un accidente por alcance.
Bajo el capot también disponemos de dos opciones distintas, dos alternativas, pero que en ambos casos brillan por sus elevadas prestaciones. En el de la versión deportiva del Caddy Maxi, disfrutamos del confort de marcha de su 2.0 TDI 102 CV, con unos consumos más que ajustados, un equilibrio en carretera que se ve potenciada por la calidad y
rapidez del cambio DSG de seis velocidades. Palabras mayores.
Su contrincante monta en su versión tope de gama, la Titanium, un Duratorq 1.5 TDCi de 120 CV, que, combinado con el sistema Start&Stop, nos produce muy buenas sensaciones, ya sea en tramos de autovías o si nos ponemos a curvear un rato. Todo ello se redondea con unos consumos más que reducidos.
En definitiva, dos opciones más que interesantes que tener en cuenta, ya sea para ir con la familia al completo y alguien más –estaríamos hablando entonces del Volkswagen Caddy– o una alternativa, la del Ford Tourneo Connect, más compacta y funcional, pero con igual capacidad de carga.




















