Las estadísticas dicen que, en España, solo un 2% de los conductores profesionales son mujeres. Sin embargo, en Mazo ese porcentaje se eleva hasta el 14%.
Y es que en este grupo valenciano el número de conductoras asciende a 67 sobre un total de 480. Aunque cada vez son más las mujeres que deciden ponerse al volante y dedicar su vida laboral al transporte de mercancías, el porcentaje es todavía muy bajo.
Italia y Alemania son los países europeos con mayor número de féminas subidas a un camión, con un 7 y un 5% respectivamente.
El transporte por carretera siempre se ha considerado un oficio masculinizado, sobre todo por la imposibilidad de las mujeres de compaginar vida personal con el desarrollo de una profesión que requiere estar muchos días lejos de casa, sobre todo en los casos en los que las mujeres son madre.

Otro de los aspectos que retrasa el acceso de las mujeres a esta profesión es la falta de seguridad en los viajes. Según denuncia Astic (Asociación Transportistas Internacionales), en España, que cuenta con 15.000 kilómetros de carreteras, solo hay 30 áreas de descanso seguras y confortables. Lo ideal sería tener una de estas áreas de descanso cada 100 km.
Como no podía ser de otra forma, en Mazo, una conductora realiza el mismo trabajo que un conductor y recibe el mismo salario por ese trabajo.
El resto de mujeres que trabajan en el grupo de transporte lo hacen en el departamento de administración-tráfico, son 33 y una de ellas como directiva.
En dos ocasiones, Solo Camión ha dado cuenta de esas profesionales que dan forma a la plantilla de camioneras del grupo Mazo. En primer lugar estuvimos con Xelo Ferrando, después, en otra visita tuvimos la ocasión de entrevistar a Sara Varela.



