Volvo Trucks, anuncia en la IAA de Hannover, que ha iniciado la producción en serie de su nueva generación de camiones eléctricos pesados, una gama que incorpora el Volvo FH Aero Electric de autonomía extendida, capaz de recorrer hasta 700 kilómetros con una sola carga.
Los primeros vehículos han salido de la línea de montaje de la fábrica de Tuve, en Gotemburgo, Suecia. El arranque de la producción industrial supone un paso decisivo para llevar la movilidad eléctrica a un número mayor de operaciones de transporte, incluidas algunas rutas regionales y de larga distancia que hasta ahora dependían principalmente de los camiones diésel.
La nueva generación fue presentada por Volvo Trucks en abril de 2026 y llega ahora a la fase de fabricación en serie. La gama combina mayores autonomías, nuevas posibilidades de configuración y una cadena cinemática eléctrica completamente renovada.
Un cambio de escala para el transporte eléctrico
La producción en serie del nuevo FH Aero Electric y de los modelos FH, FM y FMX Electric marca el paso de la fase de desarrollo a una implantación industrial más amplia.
Hasta ahora, los camiones eléctricos se habían concentrado especialmente en operaciones urbanas, distribución regional, recogida de residuos o servicios con recorridos diarios bien definidos. Con esta nueva generación, Volvo Trucks pretende ampliar el radio de acción de los vehículos eléctricos y hacerlos viables para un número mayor de misiones.
El fabricante considera que las nuevas autonomías, junto con la recarga de megavatios y una capacidad de carga útil elevada, pueden facilitar la electrificación de rutas que tradicionalmente se han realizado con camiones de combustión.
Roger Alm, presidente de Volvo Trucks, considera que el inicio de la producción convierte una tecnología avanzada en una realidad industrial y refuerza el compromiso de la compañía con la transformación del transporte de mercancías.

El FH Aero Electric llega a 700 kilómetros
El modelo más destacado de la nueva gama es el Volvo FH Aero Electric de autonomía extendida. La cifra máxima anunciada alcanza los 700 kilómetros con una sola carga, aunque la autonomía real dependerá de factores como el peso total, la meteorología, la resistencia al viento, la velocidad, la topografía y el estilo de conducción.
La clave tecnológica es un nuevo eje eléctrico, conocido como e-axle, que permite liberar espacio en otras zonas del chasis y aumentar de forma significativa la capacidad de batería instalada.
El e-axle integra los elementos principales de la transmisión eléctrica y ofrece mayor libertad para colocar las baterías. Esta solución permite combinar una mayor autonomía con una configuración adecuada para las necesidades de transporte pesado.
El FH Aero Electric también podrá beneficiarse de la carga de megavatios. Esta tecnología está pensada para recuperar una cantidad importante de energía durante las pausas operativas y reducir los tiempos de recarga necesarios en las rutas de larga distancia.
La nueva familia FH, FM y FMX
La nueva generación eléctrica no se limita al FH Aero Electric. Volvo Trucks también inicia la fabricación de los nuevos Volvo FH Electric, Volvo FM Electric y Volvo FMX Electric.
Estos modelos incorporan una cadena cinemática eléctrica completamente nueva, desarrollada para mejorar:
- La eficiencia energética.
- La productividad.
- La capacidad de trabajo.
- La respuesta del vehículo.
- El confort de conducción.
- La adaptación a diferentes aplicaciones.
La autonomía anunciada para estos modelos llega hasta 470 kilómetros, dependiendo de la configuración y del tipo de operación.
El Volvo FH Electric está orientado principalmente al transporte regional y de larga distancia. El FM Electric ofrece una solución versátil para distribución y transporte regional, mientras que el FMX Electric está preparado para aplicaciones de construcción, obra y trabajos vocacionales.
Una autonomía que depende de la misión
Los 700 kilómetros del FH Aero Electric representan una cifra máxima bajo determinadas condiciones. En el uso real, la autonomía puede variar de forma considerable.
Entre los factores que más influyen se encuentran:
- Peso total del conjunto.
- Tipo de semirremolque.
- Carga transportada.
- Perfil de la ruta.
- Pendientes y desniveles.
- Temperatura exterior.
- Viento.
- Uso de la calefacción o el aire acondicionado.
- Velocidad media.
- Estilo de conducción.
La posibilidad de elegir entre diferentes configuraciones permite ajustar el vehículo al trabajo que debe realizar. Una empresa que opere en rutas de 300 kilómetros diarios no necesitará la misma capacidad de batería que otra que cubra trayectos próximos a los 700 kilómetros.
Esta flexibilidad puede ayudar a evitar el sobredimensionamiento del vehículo y a equilibrar autonomía, carga útil, coste de adquisición y tiempo de recarga.
Carga de megavatios
La recarga de megavatios será uno de los elementos fundamentales para que los camiones eléctricos puedan afrontar jornadas largas.
La tecnología MCS permite trabajar con potencias de recarga muy superiores a las de los sistemas convencionales. La idea es aprovechar las pausas reglamentarias del conductor, las operaciones de carga y descarga o los descansos programados para recuperar autonomía suficiente.
En las rutas de larga distancia, la planificación energética será tan importante como la planificación de los tiempos de conducción. Las empresas tendrán que coordinar los horarios, las paradas, el estado de carga y la disponibilidad de los puntos de recarga.
Volvo Trucks señala que la combinación de una mayor autonomía, carga de megavatios y elevada capacidad de carga útil abre la puerta a electrificar operaciones que anteriormente se consideraban difíciles de realizar con baterías.
Producción en Suecia y Bélgica
Los nuevos camiones eléctricos se fabricarán en dos centros de producción de Volvo Trucks:
- Tuve, en Gotemburgo, Suecia.
- Gante, Bélgica.
La producción en diferentes fábricas permitirá aumentar la capacidad industrial y atender la demanda de los mercados europeos y de otras regiones.
El inicio de la fabricación en serie también implica adaptar las líneas de producción, formar al personal y coordinar una cadena de suministro específica para componentes como baterías, motores eléctricos, sistemas de control y electrónica de potencia.
La industrialización de estos vehículos representa un paso importante para reducir los plazos de entrega y ofrecer a los transportistas una alternativa eléctrica con capacidad de producción a gran escala.
Más opciones para las empresas
Volvo Trucks dispone de una de las gamas eléctricas más amplias del sector, con ocho modelos destinados a diferentes aplicaciones.
La oferta cubre trabajos como:
- Distribución urbana.
- Transporte regional.
- Larga distancia.
- Recogida y gestión de residuos.
- Construcción.
- Servicios municipales.
- Transporte especializado.
- Operaciones de reparto con cero emisiones locales.
Esta variedad permite a las empresas valorar la electrificación no como una única solución, sino como una gama de vehículos adaptada a diferentes misiones.
En algunas aplicaciones, el camión eléctrico puede sustituir directamente a un vehículo diésel. En otras, será necesario rediseñar las rutas, instalar cargadores en la base y adaptar los horarios de trabajo.
La infraestructura, el otro gran reto
El avance de los camiones eléctricos no depende únicamente de la autonomía del vehículo. La disponibilidad de cargadores adecuados será decisiva para que las flotas puedan trabajar con regularidad.
Las empresas interesadas en incorporar estos vehículos deberán estudiar:
- Potencia eléctrica disponible en sus instalaciones.
- Número de vehículos que se cargarán simultáneamente.
- Horarios de carga.
- Necesidad de cargadores rápidos o de megavatios.
- Coste de ampliación de la conexión eléctrica.
- Ubicación de cargadores públicos.
- Posibilidad de integrar producción fotovoltaica.
- Planificación de las rutas y las pausas.
Para los operadores de larga distancia, la red de recarga pública será especialmente importante. Para las flotas regionales, la recarga nocturna en las instalaciones propias puede ser suficiente en muchos casos.
El conductor también gana protagonismo
Además de la autonomía, Volvo Trucks ha trabajado en la experiencia de conducción. La cadena cinemática eléctrica ofrece una entrega de par inmediata, una conducción suave y un nivel de ruido inferior al de un camión diésel.
La reducción del ruido mejora el confort en cabina y puede resultar especialmente apreciable durante la circulación nocturna o en zonas urbanas.
La conducción eléctrica también cambia algunos hábitos al volante. La gestión de la energía, la anticipación y el uso de la recuperación durante las deceleraciones pueden influir directamente en la autonomía disponible.
La formación del conductor será, por tanto, un elemento importante para sacar el máximo partido a la tecnología.
Una alternativa para la larga distancia
El FH Aero Electric de autonomía extendida se posiciona como el modelo más preparado de Volvo Trucks para transportar mercancías con propulsión eléctrica en distancias largas.
Su diseño aerodinámico, el nuevo eje eléctrico, la mayor capacidad de batería y la posibilidad de utilizar carga de megavatios forman un conjunto orientado a reducir las limitaciones habituales de los camiones eléctricos.
La autonomía anunciada de hasta 700 kilómetros no significa que todas las rutas puedan realizarse sin recargar, pero sí permite cubrir una proporción mucho mayor de operaciones con una sola parada o sin recarga intermedia, según la misión.
Esto puede resultar especialmente interesante para rutas con retorno a base, servicios regionales ampliados y determinados corredores de larga distancia.
Volvo refuerza su estrategia eléctrica
Volvo Trucks mantiene una apuesta decidida por la electrificación del transporte pesado. La compañía busca ofrecer soluciones para una parte cada vez mayor de las operaciones de mercancías, combinando vehículos eléctricos, infraestructura de recarga, servicios digitales y asesoramiento a las empresas.
La nueva generación representa un avance tanto tecnológico como industrial. No se trata únicamente de aumentar la autonomía, sino de ofrecer vehículos más flexibles, con diferentes configuraciones y adaptados a las exigencias reales del transporte profesional.
El inicio de la producción en serie permitirá comprobar cómo responden estos modelos en las flotas de los clientes y qué misiones pueden cubrir de forma rentable.
El transporte eléctrico entra en fase industrial
Con los primeros camiones saliendo de la fábrica de Tuve, Volvo Trucks inicia una nueva etapa. La tecnología eléctrica deja de estar limitada a proyectos piloto o a operaciones muy concretas y comienza a incorporarse a una producción en serie orientada a un mercado más amplio.
El reto para las empresas será encontrar la configuración adecuada, dimensionar correctamente la infraestructura de recarga y seleccionar las rutas en las que el camión eléctrico pueda ofrecer un rendimiento competitivo.
La nueva gama Volvo FH, FM y FMX Electric, con el FH Aero Electric de hasta 700 kilómetros como punta de lanza, pretende dar respuesta a ese desafío.





