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Víctor «Tío Tuning» y su Scania R500; disfrutar del presente

Víctor Colom nos enseña con mimo el Scania R500 con el que lleva compartidos muchos ratos. dice que se va haciendo viejo, que ya son 15 años, pero que va perfecto. “Estoy enamorado de él”. Tanto, que se jubilará, cuando le toque, en casa. Será otra forma de disfrutarlo.

Conocimos a Víctor Colom, más conocido como Tío Tuning, hará ahora diez años. Por aquel entonces llevaba un MAN con dúmper con el que se movía en las obras. Desde aquella fecha mucho ha pasado. Para empezar, que ahora va al volante de este elegante Scania TopLine R500 motor en V que lleva inmaculado. Lavado a diario, cuidado como el que más, mantenido para que dure como mínimo otro millón y medio de kilómetros. Si está (que estará) en las manos de Víctor, a buen seguro que los alcanzará. “Lo que está claro es que, si puedo, se jubilara y se quedará en casa”, nos cuenta nuestro protagonista.

Con el Scania, Víctor, que a sus 39 años ya lleva 24 en esto del transporte, comenzó a trabajar en el puerto de Barcelona llevando contenedores. La cosa dejó de ir bien en 2018. Los números no salían y fue el momento de cambiar de rumbo. Dos años estuvo con una cisterna en Transportes Caviny. “Es una empresa muy competente. Estaba muy a gusto, pero me pasaba toda la semana fuera de casa. Me gusta el camión, hacer kilómetros, pero también estar con mi familia”, nos comenta Víctor.

Ahora podemos ver el Scania con una bañera o con una góndola. “Me fui con un sobrino, a Excavaciones Germán. Hacemos transporte de áridos y maquinaria y reciclaje de obras entre plantas. Me encanta ir con la góndola, llevar las máquinas detrás y verlas por el retrovisor. Me encuentro como en casa y estoy muy agradecido a mi sobrino, Germán”, remarca el Tío Tuning.

Scania R500 Víctor Colom

Y cuando acaba la jornada, toca manguerazo. Así, cada día. No es de extrañar que el Scania luzca tan reluciente. Son muchas las horas las que se ha pasado dándole forma a este camión.

“Lo he pintado en negro, le he puesto barras y carteles arriba. También los muñecos Michelin. Atrás he colocado en acero inoxidable una estructura para tapar el chasis. Viste mucho. Luego tiene un soporte para las mangueras de aire y también para las chimeneas, que le dan un toque muy bonito. Además de tapar la quinta rueda para concentraciones o días especiales como hoy. Por dentro lo llevo tapizado, aunque le falta techo y la parte trasera. Me gustaría ponerle el volante del Scania antiguo. También el parachoques trasero con pilotos cuadrados, que será lo próximo que le haga”, nos cuenta Víctor.

Scania R500 Víctor Colom

Ultimar detalles para culminar una obra que paseará hasta que el cuerpo aguante de concentración en concentración. Y todos a disfrutarla. Nosotros también.

El propietario

Víctor Colom se ha aferrado a la vida. Y lo tiene claro. Y que le quede claro a los demás. El Scania trabaja 330 al año y para 15 días en verano y otros 15 en Navidades. “Antes no sabía lo que eran vacaciones. Y hay que saber desconectar, bajarse del camión y disfrutar de la familia. Y al final de año brindo porque he disfrutado”. Y nosotros, porque así sea.