Esta superficie mateada del Mercedes Actros 1863 Edition 1 de Máximo López despliega una sutil y sofisticada elegancia que, en contraste con algún elemento brillante puntual, subraya su distinción.
Cuando quedé con el burgalés Máximo, antes sólo paisano, ahora paisano y amigo, para hacerle un reportaje, pululaban por mi cabeza las sensaciones que entre el gran publico vi que suscitaba la presencia de su camión en la concentración de decorados del Campeonato de España de Carreras de Camiones de hace medio año.

¿Por qué llamaba tanto la atención una decoración mate entre tanta aerografía y resplandor? ¿Será que la arquitectura del Actros 1863 es ya un reclamo de por sí, o es tal vez la asociación de la estrella de Mercedes a un cierto lujo, que en muchos imaginarios se vincula a opulentos turismos?.
Pues he de decir que las llanuras y campos de esa parte de Castilla, en los que me había emplazado con Máximo para hacer fotos, me dieron ciertas claves que os quiero compartir:




Cuando en esta tierra nos regala el sol los mejores paisajes no es precisamente cuando más brilla, sino cuando su brillo se esconde, sobre todo en los instantes antes de salir, o justo después de ponerse.
Tras tales cavilaciones que, como las de los filósofos griegos, sólo pueden venir de alguien cuyas necesidades primarias están bien cubiertas, la mañana que pasé con este hombre fue inolvidable.
“No vamos a ningún lado sin almorzar primero”, fue la universal bienvenida de un joven al que, de primeras, sólo le apremiaba insistirme en que, más que a sí mismo o a su Mercedes, a él le haría mucha más ilusión un reportaje de SOLO CAMIÓN sobre su padre, Máximo López también, que en esos días estaba fastidiado de salud.




Estamos deseosos, por supuesto, de conocer cómo era el transporte de sepiolita en los años 90, que Máximo realizaba cuando el uso de ese mineral no era aún común en España.
En mate gris
En su Edition 1, de la que salieron unos pocos centenares de unidades, Máximo ha optado por suprimir algunos cromados, en su apuesta firme por un mate para el que el color negro fue descartado. “Lo probé en otro vehículo y la sensación de viejo que le confería no me gustó.
En gris – afirma muy convencido -, el efecto es otro muy distinto. Las únicas partes que mantengo cromadas, para que despunte aún más el efecto mateado, es la estrella delantera de Mercedes, llantas, bocinas y las chimeneas que espero poner pronto”.


Al margen de la defensa delantera, Máximo estima que los elementos que este modelo exclusivo trae de serie requieren de bien poca escenografía anexa.
“A mi parecer – remacha el burgalés – en decoración contemporánea la tesis del menos es más acaba realzando la belleza en su propia esencia más pura”.
EL PROPIETARIO
Los primeros recuerdos camioneros de este fornido burgalés son los del Pegaso 4 ejes 260 de su padre, en cuyo interior era el niño más feliz del mundo. Un Tecno 360 nuevo vino después, llegando al millón de km.
“Tendría 18 años – recuerda, mientras le apercibo de que si no para de hablar de su padre acabaré con todos los torreznos – cuando me publicasteis una carta en vuestra revista, no sé si en SOLO CAMÍON o en la anterior MUNDO CAMIÓN”.

Máximo hizo la conjunta de ADE y Derecho, tomó después el relevo del camión y la titularidad de su padre; y con veintipocos, dizque en plena crisis, constituyó Maxi López Empresas y Servicios, que ha mantenido y mantiene en Burgos una más que sólida trayectoria.



