Sería lindo saber qué cosas se dirían entre sí estos camiones, hermanos de hazañas y ligados por lazos de gasoil inquebrantables.
Más de uno debe pensar “Sí, hombre… ¡Hablar! Ya sólo les faltaría eso”; así que dejemos de momento para la factoría Pixar eso de que un camión parlotee, y centrémonos en los vínculos tan sólidamente fraternos que emparentan a sus propietarios.
“Pasamos casi todo el año esperando estos días de reunión, así que cuando llega el momento nos suben a todos las pulsaciones”. Quien pronuncia estas palabras es Ramón Blanes, responsable de Transportes Maseblan, que posee media docena de camiones y algunos invernaderos de hortalizas en Almería.








Llegadas estas fechas de marzo, este hombre se lo hace venir para dejar el Scania R500 de cada día y catar los volantes de sus Scania 143 y Pegaso Europa.
“Este último era el camión de mi padre y me llena de orgullo que siga conmigo”. Los Pegaso fueron mayoría, aunque como puede observarse en este reportaje, muchos Scania rejuvenecidos también se apuntaron a esta Quedada, la cual comenzó en El Toyo, a cuatro pasos del Parque Natural Cabo de Gata.


“El mismo 15 de marzo había una Feria del automóvil en El Toyo, así que ya empezamos disfrutando a lo grande. De ahí – continúa Blanes -, partimos hacia El Nazareno, bar en el que entregamos una placa de recuerdo para homenajear a nuestra amiga Ángeles, recién fallecida.
Su esposo Miguel y su hermana Lola, que salió en un número de SOLO CAMIÓN, fueron los que la recogieron, muy emocionados”.










En la mañana del sábado la treintena de clásicos fueron en caravana a la localidad almeriense de Níjar. “El ayuntamiento de este municipio, cuyo casco histórico es impresionante, nos lo puso muy fácil acordonando una explanada para los camiones y poniendo a nuestra disposición carpas, vallas y vehículos de protección civil.
Como casi todo el mundo iba acompañado de parejas y demás seres queridos – prosigue Blanes -, disfrutamos especialmente de la visita a unos telares y una muestra de la alfarería de la zona”.














El grupo musical “Los Primos con última hora”, donde toca la guitarra el propio Ramón Blanes (se atreven con los míticos “Triana”, como yo mismo comprobé después de la entrevista) ; y un Disk Jockey pusieron el broche musical y festivo a un fin de semana del que todo el mundo salió dulcemente agotado y feliz.



