José María Navajas dio el pistoletazo de salida a esta compañía allá por los años 50 haciendo transporte de vino en odres o pellejos, los recipientes en los que antes se transportaba este líquido elemento.
Más tarde vendría la gaseosa y rutas más largas; pasaron del transporte regional a ir de La Rioja a Madrid y de ahí a recorrer toda la Península.
Desde 1989, Transportes Navajas, situada en Logroño, está gestionada por Mercedes Navajas, la hija del fundador, y su marido, Ignacio Sáenz, con el
que charlamos. “Somos una empresa familiar que hemos ido creciendo poco a poco.
Ahora tenemos 75 camiones, nunca hemos pegado un salto fuerte, siempre hemos tenido los pies en el suelo.
Tenemos la filosofía un poco tradicional de pagar los camiones al contado, no financiados. Eso nos permite ir tranquilos por la vida”.
Y es que Transportes Navajas se mueve principalmente por España y Portugal haciendo cargas completas en el sector de la alimentación. Para ello
cuenta con cisternas, frigoríficos y lonas.
De este modo pueden realizar portes de ultracongelados, a temperatura controlada, todo lo que tenga cabida en las lonas y los productos alimenticios en cisterna isotérmica, especialmente el vino.
“En La Rioja casi todos vivimos con todo lo que relaciona al vino. Da de comer a toda la región, pero a los transportistas no aporta lo suficiente como para crecer. Por eso tenemos que buscarnos clientes fuera. Esa es nuestra forma de crecer. Hay que abrir nuevos mercados”, nos explica el responsable de la compañía.
Para desempeñar ese trabajo siempre estudian cuál es el camión que mejor se adapta a sus necesidades. Así, suelen adquirir tractoras con motores
alrededor de los 450 CV. Las cisternas suelen llevar algo más de potencia.
“Damos importancia al consumo y a la comodidad de los conductores. Solemos poner la cabina normal para transporte internacional, que es más amplia y confortable para los chóferes”, nos explica Ignacio Sáenz.
Con ese paso firme y seguro que caracteriza a Transportes Navajas hace unos años, sus responsables decidieron crear otra sociedad, ya absolutamente consolidada, que se centra en labores logísticas. Hacen de almacenaje para sus clientes.
“Somos capaces de sacar producto de una fábrica con nuestros camiones, llevarlo a nuestro centro de consolidación en Agoncillo y, desde allí, distribuirlo a los grandes clientes.
Podemos manipular la mercancía o lo que sea necesario tanto en temperatura ambiente como controlada. Nosotros nos encargamos del almacenaje, con respecto al transporte podemos ser adjudicatarios o no”, detalla nuestro invitado.








