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Scania S650 de José Ignacio Quintanilla, velando el camino

«En el camión, de vacaciones, era mucho más feliz que si me hubieran llevado a Disney World. La cabina era mi parque de atracciones preferido”.

Las palabras de José Ignacio, conocido en el mundo de la ruta como Quintanilla, suenan con atronadora sinceridad. Si estaba deseando la llegada de unos días libres, era para acompañar a su padre.

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Ya fallecido, es ahora él quien acompaña a su hijo, no solo en su corazón, sino también en la parte trasera del camión con más galones de su empresa: un Scania S650.

Scania S650 Quintanilla

Cuando en 1999, con 23 añitos, nuestro hombre acompasó sus pasos como autónomo con los de su padre en la empresa Agustín Quintanilla, ya tenía perfectamente asimilados los conceptos básicos que este le había inculcado durante horas y horas de viajes conjuntos: Vendemos servicio, hijo, por lo que la seriedad es lo que nunca se puede perder.

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Ser formal y honesto es lo principal, así que hay que tratar siempre a los demás como te gustaría que a ti te trataran”. Valores tan distinguidos son los que este valenciano intenta llevar a la práctica en su empresa, hoy denominada Logística Quintanilla, desde el mismo momento en el que pone su primer pie en el suelo cada mañana.

La decoración pensada en un principio iba a estar conformada por un ángel en forma de mujer, junto al águila de Scania, con una imagen que se distinguiera de la del grifón oficial de la marca.

Cuando Quintanilla vio el boceto realizado por Cristina Domínguez, aerógrafa que ejerce en Talleres Jaula, a este le vino a la cabeza la idea de que el mejor ángel de la guarda no podía ser otro que su padre, fallecido en 2017.

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Le propuso tal reflexión a Cristina y ella asintió enseguida. Así fue como, tras cerca de 20 días en las instalaciones conquenses de Iniesta, el camión emergió así.

Scania S650 Quintanilla

Logística Quintanilla

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Le quedaba entonces a su dueño entregarse a un deleite que había mantenido con total sigilo. Mi madre no sabía nada y le dije que hiciera el favor de ir a la nave para ver el camión nuevo.

Empezó a observarlo por delante –recuerda José Ignacio– y a dar su aprobación, pero cuando echó la vista hacia la parte trasera y vio la imagen de mi padre le dio un gran sofocón. Le hizo una ilusión tremenda. Se lo merecían… ella y él”.

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Scania S650 Quintanilla

De los 2 camiones con los que empezaron en casa, esta empresa, ubicada en la valenciana Ribarroja del Turia, ha pasado a tener 6 unidades propias y 25 autónomos trabajando para ella en exclusiva.

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Habiendo adquirido tal magnitud, José Ignacio fue acercándose a los puestos más comprometidos con la logística y la articulación de la misma. “Hoy en día paso el 90% del tiempo en la oficina, pero de vez en cuando necesito subirme al camión para llevar cargas puntuales.

Este Scania –continúa– lo conduce nuestro ínclito Salva, el Pistones, uno de los varios chóferes más veteranos. ‘Es una joya –le dije al Pistones–, pero ya sabes que precisamente por llevar lo que llevas voy a ser como una pesadilla y voy a estar detrás de ti más que de nadie’. Salva se rió conmigo y lo encajó muy bien”.

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Scania S650 Quintanilla

En Logística Quintanilla la piedra angular de su actividad está en el transporte de cereales, carbón, abono y demás productos a granel, así que este decorado se ensucia las botas como el que más, pues a muchas granjas no se accede por asfalto.

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Scania S650 Quintanilla

No obstante, llevarlo siempre limpio, como corresponde a decoración tan ilustre, es un compromiso permanente para su dueño. “La oficina no la ve nadie, así que tu verdadera carta de presentación es siempre el camión.

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