Reivindicación histórica la que se ha hecho efectiva desde ayer domingo 2 de septiembre después de que el Consejo de Ministros aprobará por Real Decreto la prohibición de los camiones de más de 26 toneladas por diversos tramos de las carreteras N-340 y N-240. Dicha medida obliga a los camiones a usar la autopista AP-7 y AP-2, que aplicará peajes parcialmente bonificados.
La carretera N-340 a su paso por la Comunidad Autónoma de Cataluña, entre las poblaciones de Peñíscola-L´Hospitalet de L´Infant y Altafulla-Vilafranca y la N-240 a su paso entre Les Borges Blanques-Montblanc, son carreteras convencionales que actualmente soportan un elevado tráfico de vehículos pesados.
Ante esta situación, el Ministerio de Fomento ha considerado «conveniente maximizar la utilización de las autopistas, desplazando el tráfico de las carreteras convencionales hacia ellas, lo que previsiblemente favorecerá una mejora de la seguridad vial».
Esta medida ha sido coordinada con las autoridades con competencia en tráfico (Dirección General de Tráfico y Servei Catalá de Tránsit), de forma que prohíban la circulación de los vehículos pesados destinados al transporte de mercancías, con un total de cuatro o más ejes, por los citados tramos de carreteras convencionales, desviándolos hacia las autopistas paralelas.
Las medidas de reducción del peaje se dirigen a los vehículos de la categoría “Pesados 2” y serán del 50% del importe del peaje para aquellos que realicen recorridos internos y dispongan de peaje dinámico o telepeaje (sistema VIA T) y del 42,53% al resto, en los siguientes tramos:
-Autopista AP-7:
Entre la salida 43 (Peñíscola) y la salida 38 (L´Hospitalet), ambas inclusive.
Entre la salida 32 (Altafulla) y la salida 30 (Vilafranca Sur), ambas inclusive.
-Autopista AP-2:
Entre la salida 7 (Les Borges Blanques) y la salida 10 (Pla de Sta. María), ambas inclusive.
La medida permitirá desviar entre 3.800 y 4.000 camiones diarios de la N-340 a la AP-7 y unos 1.400 vehículos pesados al día de la N-240.



