La Administración catalana ha presentado un ambicioso plan de seguridad para el tramo de la AP-7 entre Calafat y Amposta, una de las vías más peligrosas de España.
Con 15 víctimas mortales registradas en lo que va de 2025 (más del doble que en todo 2024), las autoridades han puesto en marcha un paquete de medidas que combina tecnología, vigilancia intensiva y formación específica para transportistas.
Reducción de velocidad y seis nuevos radares
A partir de diciembre, los límites de velocidad se reducirán de forma significativa en este tramo. Los camiones verán limitada su velocidad a 80 km/h, mientras que el resto de vehículos circulará a 100 km/h.
Estas restricciones van acompañadas de la instalación de seis nuevos radares, aunque todavía no se ha confirmado su ubicación exacta en la zona de Terres de l’Ebre. La medida forma parte de un plan integral que también contempla reforzar los controles estáticos y dinámicos de tránsito.
Tecnología DSRC y vigilancia aérea
El Servei Català de Trànsit (SCT) y los Mossos d’Esquadra han incorporado sistemas de detección remota DSRC, que utilizan la información de los tacógrafos inteligentes de los camiones para identificar infracciones relacionadas con fatiga y otras conductas peligrosas sin necesidad de detener el vehículo.
Además, dos helicópteros con agentes de la policía catalana sobrevuelan constantemente la zona para sancionar excesos de velocidad, adelantamientos indebidos y distracciones al volante.
Los datos hablan por sí solos: en el tramo donde está prohibido el adelantamiento entre vehículos pesados, se detectan de media unos 90 incumplimientos de los 5.000 camiones que circulan diariamente.
Formación para transportistas europeos y zonas de control seguras
El plan incluye una iniciativa de formación voluntaria dirigida a conductores de otros países de la Unión Europea que canjean su permiso de conducción en España.
El objetivo es que comprendan los riesgos específicos de este tramo y aprendan las mejores prácticas de conducción en una zona tan exigente.
Paralelamente, se está trabajando con el Ministerio de Transportes para habilitar zonas de control seguras con señalización variable, donde los mossos puedan realizar inspecciones estáticas sin riesgos.
También se prevé integrar un sistema de avisos en la aplicación móvil de Trànsit que informe sobre accidentes y retenciones en tiempo real.
Intensificación de controles con resultados positivos
Desde febrero, la intensificación de controles de transportes ha mostrado un incremento del 37% en actividad denunciadora.
Los datos son alarmantes: un 26% más de positivos en drogas en Cataluña y un 47% más de denuncias por conducción distraída entre transportistas. En la zona de Terres de l’Ebre, los controles se han multiplicado hasta un 170% gracias a campañas específicas como la que se está ejecutando esta semana.



