https://youtu.be/mERAaeCrj0E
El aquaplaning se produce cuando el agua situada entre el neumático y la superficie de la carretera no puede ser desplazada. El neumático pierde el contacto con el suelo y su poder de tracción, llegando a no responder a los giros del volante, a los frenos o al acelerador. Como resultado, se pierde el control del vehículo. Como demuestra este vídeo esta situación es muy peligrosa.
Los principales factores que ayudan y favorecen el aquaplaning son la velocidad, la altura de la capa de agua, la altura de dibujo del neumático y la presión de inflado del mismo. Por este motivo para evitar o o reducir el aquaplaning, Michelin nos da una serie de consejos.
Comprobar los neumáticos y la presión regularmente, ya que una presión insuficiente aumenta significativamente el riesgo de aquaplaning. Si la presión del neumático es un 30% inferior a la presión recomendada existe un riesgo mucho mayor.
Asimismo, comprueba el desgaste de los neumáticos y la profundidad de la escultura. Cuanto mayor sea la profundidad del dibujo, más cantidad de agua puede evacuar el neumático, lo que reduce el riesgo de aquaplaning.
También reduce la velocidad, sobre todo cuando te aproximes a un charco.
También reduce la velocidad, sobre todo cuando te aproximes a un charco.



