Mientras en Europa el modelo por excelencia en el mundo del transporte son las empresas y las flotas, en España sigue imponiéndose la figura del autónomo. Ni en Francia ni en Alemania existe esta figura; en Portugal, el tamaño medio de una empresa se contabiliza con 12 camiones en su flota, mientras que en España, los autónomos, dependientes o independientes, siguen aglutinando buena parte del sector: la media de camiones por empresa de transporte es de 2,8.
Pero ambos modelos, empresa o autónomo, en la actualidad, con los nuevos grandes operadores logísticos, quedan en entredicho, pues el sector del transporte se dirige hacia una revolución, ya que las empresas no pueden asumir los bajos costes en los precios del transporte, ni la economía puede mantener la figura del autónomo tal y como está concebida en nuestro país a día de hoy.
ASTIC, por su parte, recoge el paquete de carretera de la Comisión Europea como una propuesta descafeinada, en el momento en que la falta de conductores profesionales se hace más patente debido en buena medida al remonte del sector de la construcción. Realizar tres descansos reducidos seguidos antes del descanso bisemanal largo y compensarlo en el siguiente es lo que se ha calificado como un parche en la herida, en vez de intervenir en busca de una mayor flexibilidad para el conductor y su vuelta a casa.
Con todo este lío, entre las nuevas legislaciones y restricciones, ahora Luxemburgo, un nudo neurálgico de infraestructuras y comunicación, se suma a Francia, Bélgica, entre otros, con un salario mínimo en el que se aplica la directiva del trabajador desplazado, aunque desde la patronal se recuerda que el camionero no es un caso de un trabajador desplazado que pasa cinco días en otro país, sino, un desplazado itinerante.
Que en una jornada de trabajo, puede transitar por tres países distintos y con la obligación del cumplimiento de la legislación de esos tres países, por exigencia de unos políticos que no han sabido llevar la Unión Europea a una armonización de forma salarial, política, legislativa, etc., y que los transportistas internacionales deben cumplir con las leyes de todos los países por los que transitan.



