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Fotos: Asensi Carricondo

Las esencias del Dakar: Jordi Juvanteny y José Luis Criado

El espíritu dakariano de los 90 se personaliza en esta pareja de escogidos, que transmite con pasión su ilusión por la vida, por la aventura. Disfrutamos de la charla con Jordi Juvanteny y José Luis Criado, 61 ediciones entre ambos en el Dakar: el rally más duro del mundo.

El uno, arquitecto técnico con 61 años, el otro, notario con 63. La perfección, por un lado, y la anarquía, por el otro. De esa ecuación sale pura pasión por el Dakar y una ilusión a prueba de bombas por la vida, por la aventura, por vivir emociones. Conocemos a Jordi Juvanteny y a José Luis Criado, dos auténticas leyendas del Dakar.

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Entre los dos suman 61 ediciones cruzando países por África, Europa, Sudamérica y ahora en los desiertos de Arabia Saudita. “Si lo que estamos explicando sirve para que la gente tenga ilusiones para nosotros es un triunfo. Queremos transmitir ganas, esfuerzo, pasión por lo que te gusta. Eso podría ser un buen resumen”, sentencia José Luis Criado, el más veterano de esta dupla, el que más ediciones atesora y el que por culpa del covid se ha perdido la edición 2021 después de correrlo anteriormente 31 veces seguidas. Ahí es nada.

Los caminos de estos dos dakarianos se cruzaron una noche en el desierto del Teneré. Corría el año 1991 y ambos tomaron parte del rally por primera vez, pero enrolados en equipos distintos. José Luis junto a David Oliveras y José Montaño, mientras que Jordi acudió con Xavier Xoj y Francesc Pardo. Dos camiones, dos tripulaciones, que no se conocían y que acabaron pasando una noche, perdidos, en medio del desierto que les unió de por vida.

“Nos encontramos cuatro camiones perdidos. Los nuestros, más el de Pep Vila y el de unos franceses. Decidimos parar, pasar la noche y claro, empezó a salir la guitarra de José Luis, la comida por allá. En fin, que acabamos abandonando, pero montamos en un lugar espectacular un tinglado que nos unió mucho.

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Ahí, empezó nuestra amistad”, nos detalla Jordi Juvanteny, que mientras su compañero nunca había tenido relación alguna con los camiones, él ha mamado desde pequeño el mundo del transporte, ya que cuenta con una empresa familiar de excavaciones y movimiento de tierras. “Escucha cualquier ruido en el camión y sin problemas sabe detectar de dónde viene”, nos cuenta entre risas José Luis.

Pasó el tiempo, volvieron a competir, pero no fue hasta 1994 cuando nuestros protagonistas se enrolaron por primera vez juntos en esta aventura. “Las primeras ediciones las hemos corrido con cuatro Mercedes-Benz distintos. Cuando nos planteamos comprar uno nuevo fuimos a la Mercedes, era el momento que acaba de salir el Actros, que no estaba homologado por la FIA para poder correr.

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Eso valía un dineral, así que fuimos a la MAN, que hicieron por homologar un 6×6, con el que hemos corrido y que con los años ha demostrado totalmente su fiabilidad. El que llevamos ahora lo cuidamos muchísimo, lo repasamos todo, nos vamos apuntando pequeñas cosas para luego repararlas para que todo vaya a la perfección”, nos cuenta Jordi.

Y es que después de toda la experiencia atesorada, nuestra pareja dakariana puede presumir de haber ganado en 15 ocasiones la categoría 6×6 y tres en la T5.1 para los camiones de serie. Pura leyenda.

“Durante años financiamos nuestra carrera haciendo de asistencia para otros equipos. Ahora no. En 1997 decidimos ir sólo a la carrera, en aquel momento con un MB 2635 6×6. En 1998 hicimos un sexto puesto, que nos dio un empujón para hacernos un nombre dentro de la caravana.

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Luego entramos en Repsol con la dinámica de equipo que eso supone y compramos un MAN. Ahora ponemos nosotros el dinero y nuestros sponsors y procuramos no hacer asistencia, aunque algo hemos ido haciendo para equipos como De Rooy porque saben que somos fiables para suministrar piezas a sus camiones en carrera.

Llevamos 300 o 400 kg de más, pero el dinero también es importante. Este año, por ejemplo, hemos llevado dos ruedas a Isidre Esteve y un turbo a Albert Llovera”.

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Piloto y copiloto, Jordi y José Luis, son parte fija de la tripulación, mientras que el tercer miembro es una plaza que es movible y que también les sirve como parte de su financiación. Ahora está ocupada por Jordi Ballbé.

camiones dakar

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“Nuestro equipo se compone por el MAN con los tres miembros de la tripulación y un camión de asistencia, normalmente un 8×8 en el que van tres mecánicos de confianza con los recambios que nosotros necesitamos para la carrera.

La convivencia es muy estrecha. En cabina es duro, pero muy gratificante. Estamos en 3 m2 doce horas al día con condiciones pésimas de calor y ruido”, nos van contando, pero, “eso es el espíritu del Dakar, el de los años 90, el que nosotros hemos conservado. Espíritu aventurero, pero también competitivo. Queremos estar lo más adelante posible, pero te paras si alguien necesita tu ayuda”.

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Ante la pregunta de con qué continente se quedan, la respuesta no es fácil. Está claro que la “esencia del rally está en África, pero creo que ahora no sería fácil volver, aunque sí que nos gustaría. Sufríamos tanto para llegar a un sitio que con los medios técnicos de ahora no nos parecería tan duro.

Como dicen no vuelvas a los sitios donde has sido feliz”, nos detallan, mientras nos siguen explicando que “como carrera en Sudamérica se dio el salto hacia la velocidad. Incluso mucho. En Arabia hemos vuelto a los orígenes en cuanto a paisajes, desiertos abiertos, valles que no se terminan nunca.

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La carrera es más lenta, se nos hace sufrir más y mucho más complicada en cuanto a navegación. Esto nos gusta más. Cuando la carrera se pone difícil, cuando pasan cosas es cuando a nosotros nos va bien. Es la experiencia que tenemos. Sabemos leer la carrera, anticiparnos”.

jordi juvanteny

El pasado de esta pareja está repleto de historias, a cual más interesante, pero su futuro tiene mucho de ilusión. “Queremos que la carrera sea más verde, más limpia, hacer esta aportación al rally. Por eso este año hemos corrido con el MAN transformado a gas GLP por la empresa Evarm y con un gasoil proporcionado por Repsol totalmente vegetal HVO, un combustible que sale de residuos vegetales.

Partiendo de nuestro camión hemos conseguido ser igual de fiables y mucho más verdes. Para el año que viene, la idea es cambiar el GLP por el hidrógeno. Esa es nuestra ilusión”, concluyen Jordi y José Luis, estos incansables viejos rockeros del Dakar.

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