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Las 15 películas más camioneras

Quién no ha sentido un poco de miedo al ver «El diablo sobre ruedas», la película protagonizada por un Peterbilt 281 y dirigida por Steven Spielberg en 1971. O quién no recuerda la interpretación de un jovencísimo Silvester Stallone en «Yo, el Halcón», de 1987, nominado en los premios Golden Rapsberry en la categoría de «Peor Actor» (Stallone).

A lo largo de la historia, la vida del transportista ha sido reflejada en la gran pantalla multitud de veces. Con mayor o menor acierto; en dramas, comedias, thrillers y hasta distopías. Aquí va un catálogo variado de los clásicos de la gran pantalla, en el que el camión es algo más que un simple elemento de ‘atrezzo’.

Sobre el celuloide de las películas, el mundo del camión ha envejecido regular. Y eso siendo amable. Una búsqueda rápida nos arroja entre quince y treinta películas a lo largo de la historia del cine en las que el camión es parte fundamental de la trama.

En esa selección no es que falte calidad –de hecho, la hay: Sam Peckinpah, Spielberg o Raoul Walsh aparecen como directores–, sino que se ha machacado tanto el cliché del camionero rudo que apenas hay trazas de lo que en realidad significa esta profesión. Sí. Lo sé.

El objetivo de Hollywood es entretener al personal y hacer caja. Lo de hacer de notario de la vida real ni se lo plantea. Pero estaremos de acuerdo también en que al género le vendría bien abrir ventanas y desterrar estereotipos. Empezando por los pósters.

Solo fijándonos en esas imágenes, uno llega a dos conclusiones sobre las tramas: la primera, que tarde o temprano el camión se va a llevar algo por delante; y la segunda, que al protagonista las costuras de las mangas le provocan problemas de piel y se ve forzado a conducir en camiseta de tirantes.

En fin. Basta de quejas. ¿Qué sería de nosotros –pobres confinados– sin el séptimo arte? Ahí va una selección variada de títulos de cine de camiones, si es que tal cosa existe. Salen desde Charlize Theron hasta Ida Lupinodesde Stallone hasta Burt Reynolds; desde Bogart hasta José Coronado. Si ya os habéis zampado el catálogo entero de Netflix y seguís caninos, aquí una breve lista de sugerencias. (Ojo spoiler: al final, el camión se lleva algo por delante).

Muy ochentero y musculado
Para empezar, canela en rama: “El diablo sobre ruedas” (1971). No solo es un icono del cine con camiones, sino que muchos la consideran un peliculón. En general. Estaba destinada a emitirse en televisión, pero el chaval que la dirigió –un tal Steven Spielberg, de 24 años– lo hizo tan bien que los productores decidieron estrenarla en cines. Si os gustó Tiburón os gustará esta. Es lo mismo, pero cambiando desierto por agua y escualo por Peterbilt 281. Inquieta igual.

De ahí, a “La pasión ciega” (1940), puro “film noir” dirigido por Raoul Walsh. En el póster se leía: “Ninguna película de 1940 estremece más”. Yo no lo he comprobado, pero me lo creo. Hay una muerte al volante, dos hermanos camioneros y un empresario sin escrúpulos. Bueno…Y está Bogart. Si con esos ingredientes no os apetece verla, es que la vida ya os da igual.

Pasamos a un clásico de las pelis de camiones: “Los caraduras” (1977). Burt Reynolds, a los mandos de un Kenworth W900A, con un cargamento de 400 cajas de cerveza y el reto de viajar desde Texarkana hasta Georgia en menos de 28 horas, que no sé si es mucha o poca la distancia, pero los nombres son preciosos. Mucha persecución y despropósitos en una comedia que fue un bombazo. En EE.UU. solo Star Wars (la primera) pudo superarla en taquilla.

¿Algo más moderno? Mad Max: Fury Road (2015). Tras casi cuarenta años desde el estreno de la serie original –la de Mel Gibson y Tina Turner–, el director George Miller decidió hacer un ¿remake?, ¿secuela?, ¿precuela?, con todos los medios técnicos del siglo xxi. Una pirotecnia audiovisual con Charlize Theron y Tom Hardy de protagonistas y un camión monstruoso que –por su aspecto– fue confeccionado por un chapista con serios problemas de sociabilidad.

Otra en blanco y negro, cine clásico francés: El salario del miedo (1953). Un thriller de los de no levantarse ni para ir al baño. Cuatro camioneros que transportan nitroglicerina. Y no precisamente en las mejores circunstancias. Abran apuestas: ¿cuál será el siguiente en saltar por los aires?

Años después se estrenaría un remake de esta historia con el título Carga maldita (1977), con Roy Scheider de camionero protagonista y Francisco Rabal.
“Golpe en la pequeña China” (1986). No es una obra maestra, pero la vi de niño y le tengo aprecio. Además, la dirige John Carpenter –”La cosa”– y sale Kurt Russell conduciendo un Freightliner FLC-120 y repartiendo guantazos al estilo Bruce Lee. Como todo lo de Russell, está bien.

Por cierto, el mismo actor protagonizaría años más tarde otra cinta con camiones. Se llamó “Breakdown” (1997) y en ella Russell intenta dar con el paradero de su mujer haciendo lo que haga falta. Como si hay que colgarse de un camión de morro americano.

En “Alto riesgo” (1998), esta vez es Patrick Swayze la estrella que interpreta a un transportista. Swayze pierde su licencia y va a prisión tras verse envuelto en un fatal accidente. Suena a dramón de sobremesa en Antena 3. Y seguramente lo es. Pero es Patrick. “Respect”.

Encadenamos otra más de musculito y nula consideración con el 8M: “Yo, el halcón” (1987). La premisa es de traca: al pobre Sylvester Stallone no le van las cosas muy bien de camionero y se saca un extra participando en duelos de pulsos. En una de esas competiciones en Las Vegas el premio es un Volvo nuevo de trinca. Stallone calienta brazo y se lanza a por su sueño. ¿Suena bien, no?

Otro señor de gimnasio es Kris Kristofferson en “Convoy” (1978). El bueno de Kris trabaja al volante de un Mack y de vez en cuando se ve con su chica. Hasta ahí todo bien. Pero es que la chica, a su vez, es la mujer del sheriff. Lío servido y, de nuevo, persecuciones a todo trapo dirigidas por Sam Peckinpah. Muy del estilo “Los caraduras” y de la siguiente en la lista.

“Infierno en la carretera” (1975) es la historia de Carrol Jo Hummer“un trabajador que ya ha tenido suficiente”. El mensaje del póster augura mamporrazos y alguna palabra más alta que la otra. El Ford WT9000 que conduce Hummer es una preciosidad.

Si después de esto aún os apetece trama con camiones, ahí van los bonus extra: “El documental “Big Rig” (2007), “El mensajero” (2013), y dos en español: la comedia cubana “Guantanamera” (1995) y un drama muy nuestro titulado “La vida mancha” (2003), protagonizada por José Coronado.