A pesar de la sencillez que pueda aparentar esta maqueta a simple vista, es una de las réplicas más logradas con respecto al vehículo real. Este kit del Land Rover Defender es uno de los más completos y mejor proporcionados, y debe tenerse muy en cuenta para posibles transformaciones, así como una buena pieza de coleccionista escala 1:18.
Además, el interior cuenta con impecables detalles, sin descuidar los acabados exteriores, tales como la tampografía, los focos o los espejos, las estriberas o las faldillas, entre otros elementos.
Para comenzar, nos centraremos en el motor y la caja de cambios, que vienen seccionados por un corte longitudinal. Al abrir el capó del vehículo, apreciamos una enorme tapa que oculta ambos componentes, como en la actualidad en los coches de escala real.

Aunque cabe destacar que incluso viene tallado el nombre del fabricante sobre la carcasa protectora. Más en profundidad encontramos el servofreno con su vasija de relleno para el líquido de la dirección y un buen número de manguitos que sirven de comunicación entre el radiador y la entrada al motor.
Es el momento de continuar con el chasis, que se presenta de una sola pieza, compuesto de dos largueros y cuatro travesaños. Incluye, además, una protección a modo de cubrecárter, pero en realidad es para la zona de la caja de cambios, puesto que es la más cercana al suelo y, en consecuencia, la que está más expuesta a posibles golpes o rozaduras.
El sistema de escape es muy completo y se compone del tubo de salida de los colectores, un apagallamas y un silencioso trasero. A continuación, montamos los ejes trasero y delantero motrices y el último directriz, así como la transmisión, las ballestas anteriores y posteriores, que cuentan con unos machos para fijarlos a las hembras del chasis.
A continuación, proseguiremos con los amortiguadores y los parachoques. Para rematar este apartado, es el momento de montar las llantas, que irán fijadas como en los modelos reales, puesto que los neumáticos que monta esta maqueta son de goma también.

Pasamos al interior del habitáculo, que, en nuestra modesta opinión, está muy logrado. Todas las banquetas, delanteras y traseras, están pintadas con un tono gris mate y recubiertas con un adhesivo que simula la trama de la tela de sus homólogos de tamaño real.
Incluye las palancas del cambio, reductora y freno de mano. El salpicadero cuenta con la totalidad de los elementos, e incluso monta los forros de la tapicería interior de las puertas. Por último, y muy importante a tener en cuenta a la hora de armar el kit, son las puertas, todas ellas practicables. El portón trasero se acopla por medio de dos cilindros arriba y abajo, que permitirán su cierre y apertura.
Asimismo, las puertas delanteras cuentan con unos soportes en forma de escuadra que facilitarán la función de abrir y cerrar. El capó delantero también se abre a merced de dos bisagras y permiten ver el bloque motor.

Más trucos
Para realizar las válvulas de hinchado de los neumáticos, practicamos un agujero con una broca fina a las llantas. Después, cortamos un trozo del plástico de las bandejas de sujeción de las piezas de 8 cm. Cogemos la barra de un extremo con los dedos índice y pulgar por el centro y calentamos cuidadosamente la barra con la ayuda de un mechero, dándole vueltas para que el calor se reparta por toda la zona.
En el mismo momento en que la barra se retuerce por el calor, dejamos de aplicarlo, y con la otra mano estiramos hasta que conseguimos la misma longitud del agujero que habíamos hecho en las llantas. Por último, cortamos a la medida de las válvulas y las colocamos.
Para imitar los tapones sólo es necesario aproximar el estañador al extremo que sobresale.



