La industria láctea española ha comunicado que «se ve abocada a suspender su actividad trasformadora como consecuencia del paro de transportes», convocado desde el pasado lunes por por Plataforma Nacional en Defensa del Sector del Transporte.
Según la Federación Nacional de Industrial Lácteas (Fenil), las fábricas «han visto interrumpido el suministro de los insumos necesarios para la elaboración de productos lácteos y también el traslado del producto terminado a las cadenas de distribución, por lo que se ha anulado la capacidad de envasado y de almacenamiento y gestión de un alimento altamente perecedero y esencial para el consumo diario».
«Esta paralización está acarreando consecuencias sociales, económicas y medioambientales inevitables pues supondrá la suspensión de la recogida de la leche en las explotaciones ganaderas y, sobre todo, se pone en riesgo el abastecimiento de productos nutricionalmente básicos en la alimentación de las personas como son la leche y los lácteos».
La industria láctea va más allá y señala que «este panorama es el resultado del desamparo y la impotencia de los transportistas ante la actuación de los mal llamados piquetes informativos que han bloqueado su actividad».
Para Fenil, «solamente se podrá revertir esta decisión a la que se ve abocada el sector si se garantiza el derecho a la movilidad y la seguridad de los transportistas que no han secundado el paro, y se evitan conflictos de orden público en las carreteras españolas, circunstancia conjugable con el respeto del derecho de huelga».





