La edad mínima de 65 años exigida para tener derecho a pensión de jubilación puede ser rebajada en aquellos trabajos que supongan un grado de peligrosidad. El transporte por carretera cumple esas condiciones, por lo que anticipar la jubilación de sus trabajadores a los 60 años resulta más que obvio.
Se trata de una reivindicación histórica de la lucha sindical en nuestro país, pero sobre todo se trata de poner orden a algo que, al menos lo parece, es de cajón. Proponer una jubilación anticipada a los 60 años en el sector del transporte mediante el establecimiento de nuevos criterios en el coeficiente reductor es obligatorio; aceptarlo, una necesidad social.
Está claro que pasados los 60 habrá personas que se encuentren en un estado de salud óptimo para desempeñar esta actividad, la del transporte de mercancías por carretera, pero también es cierto que la profesión ocasiona una serie de peligros a la salud del trabajador, demostrados con varios estudios técnicos, que no aconsejan seguir más allá de esa edad. Además, todo ello repercute en la seguridad vial.
Hablamos con dos responsables sindicales, Juan Munera, responsable de salud laboral del sector estatal de carretera y logística de la FSC-CC.OO., y con Raúl Martínez, secretario de organización del sector federal del transporte por carretera de la FETYC de CGT, que nos ayudan a enfocar cuáles son sus reivindicaciones y en qué punto se encuentran.
Desde luego ahora, por la dichosa pandemia, no nos encontramos en el mejor momento para llevar a cabo ciertas protestas; eso, unido a una falta de voluntad política, no vislumbra el mejor de los futuros. “Pero es factible, sí que se puede conseguir. Hay que tener en cuenta el riesgo que supone esta actividad. Con estas edades no se debería conducir.
Como la voluntad política no existe, si se consigue se hará a través de la lucha obrera, como siempre se han conseguido los grandes hitos”, nos comenta Raúl Martínez, que nos explica que a finales del pasado y constituidos como plataforma, registraron en el Congreso de los Diputados la entrega de miles de firmas para volver a poner en marcha la petición de la jubilación anticipada a los 60 años.
Todo ello citando la normativa aplicable como el Real Decreto 1698/2011, de 18 de noviembre, por el que se regula el régimen jurídico y el procedimiento general para establecer coeficientes reductores y anticipar la edad de jubilación en el sistema de la Seguridad Social.
En este sentido, Juan Munera, de CC.OO., nos comenta que fue en el último Consejo de Ministros del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero cuando se aprobó ese decreto “por la fuerte presión sindical que se había llevado a cabo. Tras el decreto faltó tipificar las profesiones que se podían acoger a este marco”.
El coeficiente reductor
Munera va más atrás y nos habla de 2007-2008, cuando se creó una mesa sectorial en Fomento en la que estaban todos los representantes: sindicatos, patrones y organismos públicos. “Se habló mucho, pero cuando el estudio de costes vio la luz, la patronal salió corriendo. Decían que eran muy altas, que no iban a aceptar ningún incremento en las cuotas a la Seguridad Social. Quedó enterrado el tema”.
Justo antes de la pandemia se había vuelto a la carga, faltaba meter más presión, más empuje, desde abajo, pero llegó el coronavirus y lo paralizó todo.
“Es de suma gravedad mantener a conductores conduciendo camiones de todo tipo. Haciendo internacional, ADR, comiendo y durmiendo en la cabina de un camión, con el estrés que supone esto con 65 años, es una verdadera locura”, puntualiza el responsable de CC.OO., que remarca que “por justicia este sector se merece la aplicación del coeficiente reductor”.
Y ¿de qué se trata? Como nos explica Raúl Martínez, de la CGT, “otros sectores como la minería del carbón, los ferroviarios, los toreros o los bomberos ya lo tienen. Se trata de que todo el mundo trabaja igual, pero a efectos de cómputo de cotización, generamos un porcentaje mayor. Por ejemplo, si trabajas un año, cotizados por 1,5, según el coeficiente. Con ese valor y de cara a la Seguridad Social sumamos lo necesario para que tu jubilación sea a los 60 y no a los 66.
Y no solo eso. Nosotros también pedimos un contrato de relevo, que ese conductor que se jubila sea cubierto por otro trabajador más joven, que el trabajo no recaiga en la plantilla existente. De esa forma también estás fomentado el acceso al trabajo de la gente más joven”.
Como bien indica Juan Munera, “no se trata de ningún regalo, simplemente de cotizar un poco más. Lo que está claro es que tenemos estudios técnicos de trabajo que lo aconsejan porque atenta contra la integridad del trabajador y contra la seguridad vial”.
Munera nos continúa explicando: “En Francia tienen un sistema, que a mí es el que más me gusta, que a partir de los 56 años y en función de los años cotizados y de las patologías que tengas tú, ya puedes jubilarte de forma parcial y a los 60 te retiras completamente.
En España, el sector da trabajo a 600.000 asalariados y a 400.000 autónomos, con unas franjas de edad que oscilan mayoritariamente entre los 21-36 años y los 36-52 años. No tenemos un colectivo envejecido, por lo que la Administración no va a tener un problema de sobrecostes por el elevado número de jubilaciones anticipadas.
Al revés, de entrada va a coger dinero del ligero aumento de las cuotas a la Seguridad Social. El problema es que la patronal no quiere asumir esos costes, pero la Administración sí que debería obrar en consecuencia cuando hay estudios que indican la peligrosidad de este trabajo”.








