El camino del cole a casa para Gorka era todo una ruta camionera. Con su mochila a cuestas se imaginaba que iba cargado con un semirremolque. Puro transporte en vena.
Con el paso del tiempo, esa ilusión que ha ido arrastrando desde bien pequeño la ha podido reflejar en forma de trabajo, también en una forma de vivir la vida. No en vano, a sus 41 años ya lleva 20 en la profesión.
De abuelo, padre y tíos camioneros, este vitoriano ha mamado camión desde bien pequeño. «Esperaba las vacaciones del cole para irme con mi padre, seguramente te lo habrá dicho mucho gente, pero en mi caso, era así. Recuerdo los Pegaso que tenía mi abuelo, el Bocanegra de mi padre. También un MAN 361 con el que solía acompañarle», recuerda nuestro protagonista.

Llegó el momento de comenzar su vida laboral y, claro, Gorka lo tenía bien clarito. Pero bueno, empezó trabajando unos meses en la Michelin de Vitoria, un buen sitio por las condiciones laborales, por la jubilación; «hubiera tenido otro tipo de vida, seguro. Pero no era lo mío. Yo quería el camión». Dicho y hecho.
Siguiendo el consejo de su padre, abandonó la primera idea que tuvo, que era la de ponerse de chófer. «Él me animó a que me pusiera por mi cuenta. Así que con un MAN 362 de segunda mano me inicié como autónomo», nos explica Gorka Pardo. En menos de un año ya estaba trabajando.

Hasta la fecha, Gorka ha tenido cuatro camiones. Tras el 361 llegó un MAN 414, luego el Scania R500 y ahora el S650.
Desde hace poco más de un año con el elegante Scania S650 que vemos en las imágenes y que estrenó tal cual está ahora. «Me dieron seis meses de espera para entregármelo, así que fui comprando todos los accesorios. Los llevé al concesionario y el camión salió así». Y para estrenarlo, qué mejor sitio que en una concentración.




«Me lo dieron un jueves y el viernes comenzaba Hoznayo 2018. Me fui para allá y la verdad es que encantado. Fui la novedad, lo disfruté mucho junto a mi hijo Julen».
Un viaje para recordar
«Aunque ya estuve atento a la presentación del nuevo modelo de Scania en agosto de 2017, me acabé de decidir por el S después de probar el camión en el circuito interno que la marca tiene en Södertälje (Suecia).
Nos invitaron a un grupo de la zona norte a un viaje que lo recordaré toda la vida. Allí pudimos conocer el camión nuevo. Me quedé alucinado del despliegue y, entre muchas cosas, me gustó que nos dieran el mismo trato a flotistas que a mí que solo tengo un camión».

Así que cuando tocó renovar el camión, no hubo mucho dilema. El Scania S650 fue la elección. «Es un camión que va perfecto, con una relación potencia-consumo muy equilibrada. Yo siempre voy cargado, así que esos caballos se valoran», nos cuenta Gorka Pardo.
A pesar de que el Scania va bien equipado, el vitoriano ha querido darle un toque diferente. «Me gusta llevarlo bien, sin que para ello suponga ser un esclavo. Hay que tener en cuenta que el camión está trabajando, pero bueno, al final, das buena imagen llegando a las empresas con un vehículo así.


Escogí el negro metalizado. También pedí los depósitos y el chasis en negro. Todo lo que no venía en este color, como las manillas de las puertas o los brazos de los retrovisores, me lo pintaron. Luego añadí la defensa, la barra de focos en la parte superior y las estriberas con las luces.»


«Estoy contento del resultado. Creo que no es un camión espectacular, pero sí sobrio, elegante y a la vez llama mucho la atención«. Y tanto que la llama. Solo hay que echarle un vistazo al aparcamiento. No hay quien pase por su lado y no le dé un repasito. Miradas indiscretas.



