PUBLICIDAD

GMC grúa, más madera por favor

Como podéis adivinar por las fotos, esta maqueta de un viejo GMC originalmente se trataba de un vehículo militar que hemos transformado en civil y concretamente en uso forestal. Para alcanzar este resultado hemos echado mano de la ayuda o añadido extras de otras maquetas para conseguirlo.

Por ello, como podréis comprobar a continuación, hemos desechado, no en pocas GMC Grúaocasiones, las instrucciones que el fabricante nos indica para el montaje de este vehículo, puesto que hemos modificado el aspecto y la utilidad del GMC.

En primer lugar, el fabricante ofrece la posibilidad de recortar el chasis para eliminar la prolongación que sirve de anclaje para el winch, aunque en este trabajo no lo haremos. Así que saltamos al siguiente paso, cogemos de la bandeja las piezas número 1 y 6, que corresponden a los largueros del chasis, para después acoplarlos con los travesaños.

Continuamos con las ballestas traseras y los ejes motrices, el depósito de gasolina y las cajas de las baterías. En este punto volvemos a desobedecer las recomendaciones del constructor, puesto que deberíamos colocar las ruedas y los neumáticos, pero no lo haremos hasta que el proceso de pintura de estos componentes esté perfectamente finalizado.

Lo mismo sucede con el fondo de cabina, que lo reservaremos para más adelante, cuando sea el turno del montaje y pintado de la cabina. Proseguiremos colocando las transmisiones en los ejes traseros, la caja transfer y los sistemas de los frenos traseros, entre otros elementos.

Especial atención

GMC GrúaEn el momento de armar el winch hay que prestar atención especial. Colocamos una de las prolongaciones en la parte delantera del chasis para a continuación dedicarnos al enmarque en el que se alojará el cilindro con el cable.

Para terminar con este proceso encajaremos la otra prolongación del soporte y afianzaremos el parachoques con los dos ganchos para el arrastre del camión, si fuera necesario, en terrenos difíciles.

Ahora sí cogemos la cabina, que pintamos de color verde mate, y montamos el fondo, la trasera, las puertas y los costados del morro del vehículo, al que le hemos quitado las rejillas del capot para dejar entrever el pequeño motor que hemos adaptado de un Opel Blitz del mismo constructor y escala.

Pasamos a la caja de carga, que hemos fabricado con un material que se utiliza en carpintería para revestimientos, Colorcore, con el que hemos hecho un fondo y un frontal, que también servirá para proteger la cabina de posibles golpes.

Las barras portatroncos no son más que varillas de plástico aprovechadas de las bandejas. Pintamos la zona de carga y el chasis en negro mate, y cuando todo está convenientemente pintado, colocamos cristales, ruedas y llantas, faros, etc., para concluir ensuciándola como hacemos habitualmente con este tipo de vehículos.

Más trucos

La personalización o incluir extras en el vehículo ofrecen mayor realismo a la maqueta y no siempre puedes ceñirte al kit original. En esta ocasión, la pluma es de otro camión y la hemos extraído con sumo cuidado con un minitaladro con broca de 2 mm para soltarla de los remaches pasadores. Una vez conseguido, acoplamos la grúa al chasis y lo pintamos en negro mate.

Por otro lado, las faldillas de la caja de carga nos parecen demasiado gruesas, con lo que decidimos fabricar unas propias. De una carpeta plastificada, las recortamos al mismo tamaño que las originales para conservar la forma.

Por último, el tubo de escape lo hemos fabricado a partir de un palo de piruleta, calentándolo con un mechero para ir dándole la forma deseada.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.