Comenzaremos por situarnos: la Axarquía es una comarca andaluza situada entre Málaga capital al oeste, la vecina provincia de Granada al este y bañada por el mar Mediterráneo al sur. Su capital es el municipio de Vélez-Málaga, en cuyo recinto ferial se celebró el evento.
La organización se llevó a cabo por la Asociación de Transportistas Axárquicos (ATAX) que pretende representar los intereses de los transportistas de la zona, aunar esfuerzos y mostrarse como una sola voz ante las administraciones para plantearles sus reivindicaciones. Se puede apreciar la gran ilusión que demuestran y su esfuerzo para que la feria salga todos los años adelante y sea visitada por el mayor número de personas. Pero sobre todo lo que más desean es dar a conocer a los buenos profesionales que trabajan en esta zona del país, donde a la mínima sale a relucir la hospitalidad de esta gente del sur. “Tómate algo, ¿has comido?, siéntate”. Imposible escapar de la carpa montada por Transportes Marfil, Frutas Montosa y Talleres González. Éste sería un punto de reunión y paso casi obligado para todos los visitantes durante el fin de semana. Comemos entre amigos conversando sobre lo que nos une: los camiones.
Manuel Gutiérrez tiene una buena colección de clásicos, con modelos como Ford “María de la O”, Thames Trader, Leyland Comet, Ebro y Pegaso. Poco a poco le fueron convenciendo para que trajera alguno y lo expusiera, hasta que al final cedió y vino con una preciosa tractora Pegaso 3060. Algún diablillo tuvo la idea de engancharla a un reluciente semirremolque frigorífico nuevo y así ya teníamos la broma del día servida en bandeja. Cada vez que aparecía algún conductor conocido se le enseñaba el conjunto y con cara seria se le ordenaba: “El lunes coges éste y te subes cargado a Perpignan”. Tras el susto inicial venía la sonrisa y las ganas de admirar los detalles del camión.
En la rotonda de entrada podemos ver un stand con dos tractoras Mercedes Actros de última generación compradas por transportistas de la zona. A la derecha una fila de semirremolques frigoríficos estacionados en un lateral de la carpa de su distribuidor. Al fondo, los Scania Streamline son los protagonistas. Las autoescuelas nos cuentan sus ofertas en la obtención del carnet de conducir y del CAP. La maquinaria para almacén también estaba representada. Los distribuidores de combustible explican los servicios que pueden prestar y sus descuentos. Concesionarios de Volkswagen y Ford atienden amablemente a los interesados en sus furgonetas, pick-ups o coches.
Seguimos entre camiones y camioneros. Jesús Marfil nos relata los mil trabajos que tuvo que realizar a una antigua tractora que conducía su hermano para restaurarla, y lo más difícil, las mil estratagemas que tuvo que usar para que no se enterase de nada, pues era una sorpresa para él. Al final, un emocionado Antonio recibía las llaves del vehículo en una fecha tan señalada como las fiestas de su pueblo.
El veterano Antonio Sánchez se está convirtiendo en un habitual en las concentraciones del país. A velocidad de Leyland Comet y dejándose caer un poco en las cuestas no tardó mucho en llegar desde Adra con el camión de Antonio Pintor. Se le busca un sitio donde aparcar ayudándole en las maniobras. Saludos y apretones de manos al bajarse del camión, bienvenido.
Los hay que no quisieron perderse esta cita y llegaron de trabajar ya de madrugada, aparcaron el camión dentro del vallado y se fueron a descansar un poco. Esto fue lo que hizo David, de Frío Miranda, empresa que con 36 camiones se esfuerza en dar un servicio profesional y ser una de las punteras en el transporte de carne colgada.
Comienza el sábado, que junto al domingo son los dos días fuertes de la feria en los que la gente aprovecha para acercarse con la familia y amigos a dar una vuelta. Nos encontramos con Juan Ávila preparando los ingredientes del sabroso arroz que cocinará al mediodía. Su “cosechadora” es conocida en la lonja de pescado de Málaga y en toda la comarca, tanto por su imagen como por el sonido de su escape. Se nota que lleva el oficio en la sangre. Pero lo más importante está en la parte de atrás, en una placa remachada a la trampilla elevadora, y es el recuerdo de su abuelo. Antonio Pino sacó adelante a su familia en aquellos difíciles años repartiendo pescado con una bicicleta, luego llegaría un coche Renault 4, un Avia sería su primer camión. Nunca debemos olvidar de dónde venimos y cómo fueron los orígenes.
Poco antes del mediodía llegan desde Almería más visitantes. Ramón y su nieto Francisco traen la tractora Pegaso 1236 y Harry viene con su espectacular Kenworth T 2000 que los organizadores sitúan en la avenida central de la feria. En cuanto echa el freno, el camión se ve rodeado de curiosos que lo quieren admirar por dentro, por fuera y hacerse una foto junto a él. Unos minutos más tarde es el Pitufobús el que entra con su alegría acostumbrada. Aunque se trata de un autocar, podría decirse que los camioneros lo han adoptado con todo el cariño.
Los Rando vienen bien equipados, hasta con una autocaravana. Siempre animan el ambiente allá donde van, interpretando sus conciertos para motor de seis cilindros en línea, ya sea con instrumento clásico de Pegaso o con el más moderno de su DAF decorado. Por la noche, con las luces encendidas, es cuando suenan más afinados.
A media tarde nos encontramos con Orlando Rodríguez realizando unos ajustes en su camión de carreras para que le entren sin problemas las marchas cortas y las largas. Está en su casa, con sus vecinos, y es un placer poder conversar un buen rato sin las prisas de los días de carrera o sin una nube de seguidores locos por hacerse una foto con él. Al día siguiente, como en años anteriores y sin cobrar nada, nos hará una exhibición de cómo quemar gasoil y desgastar ruedas de la manera más divertida, al estilo de la Súper 7 del Jarama.
En fila de a uno
El domingo comienza, y camiones de toda la comarca se acercan hasta el recinto ferial. Aparcan ordenados esperando el inicio del desfile, en primera fila los clásicos y después
los modelos actuales. El público no quiere perderse la salida y aprovecha la sombra de los árboles para protegerse de un sol que calienta demasiado para las fechas en que estamos. Las bocinas muestran la impaciencia por comenzar la marcha, lo que se produce pasadas las doce del medio día en dirección al casco urbano de Vélez-Málaga. No es necesario moverse del sitio, pues el desfile volverá a pasar por delante de la feria esta vez en dirección al paseo marítimo de Torre del Mar. La que iba a ser una aburrida mañana de pan, periódico y café se ve interrumpida por la alegre comitiva de camioneros. De regreso al parking, la exhibición de Orlando ya estaba en marcha, así que había que disfrutarla y darle las gracias con un fuerte aplauso al terminar.
La feria ya entra en la recta final. Tras la comida entre amigos poco a poco va llegando la hora de las despedidas. El lunes será día laborable y hay que pasar la tarde del domingo descansando o atendiendo un rato a la familia, antes de pasar la semana subido en el camión. Hasta en ese último instante los organizadores y colaboradores se interesan por la opinión los visitantes: ¿qué tal?, ¿qué te ha parecido?, ¿lo has pasado bien? Me gustaría el próximo octubre volver a escaparme otra vez a la Axarquía.
Si quieres ver todas las imágenes de esta feria, haz clic en Galería de fotos.



