Los aerogeneradores, esos gigantes blancos que vemos en lo alto de las colinas, aprovechan las corrientes de aire para producir un valioso recurso: la electricidad.
Estos molinos de viento del siglo XXI son dispositivos que convierten la energía cinética del viento (una fuente natural y renovable) en la energía eléctrica que luego abastece nuestros hogares, infraestructuras y medios de transporte.
En 2022, la energía eólica representó el 7,33 % de la producción mundial de electricidad. Esta cifra va aumentado cada año pues, a diferencia de la electricidad producida a partir de combustibles fósiles, no contamina.
Cuanto más alto es el aerogenerador, más fuerte es el viento, ya que hay menos obstáculos en su camino. Las aspas de la turbina eólica, que son como las hélices de un avión o un helicóptero, son piezas fundamentales puesto que utilizan la fuerza aerodinámica del viento para hacer girar un rotor, que hace girar un generador que a su produce la electricidad que se vierte a la red.
Las palas tienen una longitud media de 52 metros pero algunas, como las que constituyen las turbinas de viento que protagonizan el siguiente vídeo, alcanzan longitudes de hasta 68 metros de largo.
El proceso de construcción es complicado y requiere coordinación y precisión. Los distintos componentes se fabrican y se transportan a la obra. Primero hay que montar la torre, después la góndola y su contenido y, finalmente, las palas. Por último, se instalan la caja de servicios y el sistema eléctrico.
Las voluminosas palas de una turbina de viento se tienen que transportar hasta el lugar donde se instalará el aerogenerador con un transporte especial de mercancías. Las imágenes que nos ofrece el dron con el que se ha grabado este trabajo de la empresa especializada en servicios de transporte por carretera de mercancías especiales LASO Transportes muestra lo dificultoso de la misión.
Con un potente Mercedes-Benz Actros, este conductor de un convoy especial de LASO Transportes, cuyo lema es “sobrepasamos obstáculos”, hace gala de su extraordinario talento al volante al trasladar las gigantescas palas de un aerogenerador.
No sólo es realmente dificultoso maniobrar con una carga de 68 metros de largo, sino también hacerlo a través de las sinuosas carreteras de la escarpada isla portuguesa de Madeira.
Y es que el experimentado transportista tiene el cometido de trasladar las aspas desde la zona portuaria de Funchal, la capital, hasta las montañas próximas, donde este gigante eólico transformará la energía del viento en electricidad para abastecer la isla.
Las aspas de un molino de un aerogenerador pueden llegar a pesar varias toneladas y es por ello que este camión necesita de otra cabeza tractora también de la marca de la estrella a la hora de atacar las pendientes de la zona forestal por la que ha de circular para llegar a la cima, lugar donde se instalará todo el material.
En un momento de este espectacular vídeo, que bien podría parecer una película de ciencia ficción, podemos ver cómo el camión circula lentamente y con pericia a través de una serie de estrechos túneles sin dañar la inmensa carga que transporta.
El transporte especial empieza de noche, cuando la interrupción del tráfico no afecta a la mayoría de los conductores, pues en varios momentos en los que el camión debe tomar curvas la carga atraviesa la carretera de lado a lado como si fuera una cuchilla gigante.
Pero el transporte es tan arriesgado que dura varias horas y finalmente se hace de día, lo que constituye un verdadero espectáculo para las personas que ven pasar el camión con la pala de la turbina eólica.
En la actualidad, LASO cuenta con una flota compuesta por más de 500 camiones y 1000 remolques, de los que 203 son vehículos tractores de Mercedes-Benz.
Puedes ver más vídeos de trabajos como éste en el canal de YouTube de LASO.





