El ventajoso móvil se ha convertido en una de las fuentes o causas más frecuentes de los accidentes en carretera. De hecho, cuando conducimos, basta con mirar a nuestro alrededor para que observemos cómo están operando papás, mamás, furgoneteros o transportistas de gran tonelaje: hablan, escuchan, leen, envían WhatsApps o actualizan su historial en las redes, sean cuales sean, subiendo, bajando fotos o dándole al “me gusta” de aprobación o al contrario, desaprobando. Y por ese aspecto, en ocasiones hay que colgar el pictograma de las lágrimas, el que entristece.
Preocupación y alarma
Ya existe en nuestro país un concienzudo y profundo estudio con las cifras del balance anual de muertos, cuya causa directa ha sido el empleo del móvil mientras conducíamos. Tal vez las cifras deban ser motivo de una profunda reflexión de todos los que nos echamos diariamente a la carretera.

La Fundación Línea Directa es la entidad que trata de concienciarnos sobre el uso del móvil mientras conducimos. Según esta fundación auspiciada por la aseguradora, afirma que se producen al año alrededor de 8.000 accidentes con víctimas por las causas de las que estamos hablando: el empleo indebido de un teléfono portátil. En esa cifra de accidentes habrían perdido la vida 390 personas que son más del 20 por ciento total de las víctimas por accidentes de tráfico en nuestras carreteras.
Puede que nos ponga los pelos de punta, pero en las encuestas, dos millones de automovilistas reconoce abiertamente el hacerse selfies mientras conduce. Pero, cuidado, que ahí no acaba todo: esa cifra se eleva hasta los diez millones de personas que reconocen leer y enviar WhatsApps mientras conducen. No es de extrañar que las sanciones se hayan disparado en los cinco últimos años, por las que se han incoado hasta un millón de expedientes sancionadores.
Por comunidades o provincias, según los encuestados, los que más lo utilizan conduciendo son Murcia, Galicia y la comunidad madrileña. Los que menos Asturias, Extremadura y La Rioja. Los accidentes provocados por la distracción del móvil suelen ser de gran violencia, ya que, por regla general, las salidas de vía o los alcances por detrás se hallan en el primer escalón del podio del triste y lamentable ranking.



