Se deberá proceder a una comprobación del tacógrafo que monta el vehículo, al margen de las revisiones cada 2 años que debe superar el aparato.
Los tacógrafos deben estar debidamente homologados, ser instalados por un taller autorizado y deberán pasar una revisión cada 2 años, siendo necesaria una acreditación con la instalación de una placa permanente legible en todo momento.
Además de con el cambio de tamaño de los neumáticos, la comprobación de los tacógrafos deberá realizarse también con una nueva instalación o tras una reparación. Del mismo modo, se realizará un control sobre los errores máximos tolerados en el uso del tacógrafo, por lo menos uno cada seis años. En este control, se incorporará de forma obligatoria una sustitución de la placa de instalación, mientras que se verificará el buen funcionamiento, la existencia de la marca de homologación y la placa de instalación, así como la validez de los precintos y otros elementos de instalación y la circunferencia efectiva de los neumáticos.



