Manuel García, responsable de servicio y director de taller de Auto Distribución, concesionario oficial de Iveco, nos brinda algunos consejos para prolongar la vida útil de nuestro camión.
Los vehículos y el transporte, en general, han evolucionado mucho desde que Manuel García Medina se iniciara de aprendiz allá por los años setenta en Auto Distribución, concesionario oficial Iveco, y reconoce que hoy en día es difícil echarle mano a los vehículos, si no se es un especialista. Pero hemos querido apelar a su dilatada experiencia laboral para que nos aconseje y nos proponga algunos buenos hábitos para el mantenimiento y prolongar, así, la vida útil de nuestro camión, ya sea propulsado por un motor de combustión interna de gasóleo o de gas natural.
Auto Distribución divide sus instalaciones de taller en dos áreas diferenciadas: la destinada a vehículos ligeros de hasta 7,5 t y otra para los vehículos pesados. Por su relación con los clientes, Manuel, junto con el responsable de taller del área de pesados, Manuel Soriano, saben que hay usuarios muy respetuosos con los intervalos de mantenimiento, aunque también conocen a otros que intentan prolongarlos, sobre todo, en épocas de crisis, para pretender ahorrarse algún dinero. Pero en Auto Distribución lo tienen más que visto y comprobado, que ampliar estos intervalos es sinónimo de futuras averías, algunas muy costosas. En este taller Iveco también se encuentran con un tercer perfil de usuarios, los que se realizan ellos mismos sus propios mantenimientos, aunque no en pocas ocasiones no lo hacen como recomienda el fabricante, que puede derivar en el mismo resultado, en averías que podían haberse evitado.
Entre las intervenciones que más se llevan a cabo hoy en día, suelen estar las relacionadas con pérdidas de potencia, que han aparecido en los últimos años por los desarrollos que han tenido que hacer los fabricantes para adaptarse a las nuevas normativas de restricciones de emisiones, y otras incidencias están vinculadas con las instalaciones eléctricas, centralitas o sensores. Cabe destacar el considerable incremento de tecnología que montan los vehículos pesados de hoy en día. De ahí, precisamente, la importancia de efectuar todas las revisiones y mantenimientos cuando especifican y aconsejan los fabricantes de este tipo de vehículos.
Los motores de gas
Por lo que respecta a los componentes de un motor diésel y uno de gas, son prácticamente los mismos. La gran diferencia entre ambos está en las partículas que emite una combustión y otra. En concreto, el motor alimentado con gas natural casi no emite partículas, por lo que es menos contaminante y más ecológico. Ahora bien, entre ambos gases, GNC y GNL, la mayor diferencia entre ambos es la autonomía que nos ofrecen. El GNC es un gas que trabaja a alta presión, 200 bares, por consiguiente su almacenamiento es mucho más difícil, además el peso de las bombonas sobrepasa los 3.000 kg.
Por su parte, la presión del GNL es de entre 8 y 16 bares, por lo que las posibilidades de almacenamiento son mucho más amplias y menos peligroso por su baja presión. El depósito para este tipo de gas natural tiene un peso más parejo con los convencionales para el diésel, así que proporciona mayor carga útil.
Los contratos
Desde su experiencia, Manuel García aconseja los contratos de mantenimiento y reparación: “Está claro que hay que hacer números y cada transportista sabe los suyos, pero creo que estos contratos son interesantes”, sentencia el director de taller. Desde Iveco se ofrece un amplio abanico de contratos de mantenimiento, que puede ir desde las extensiones de garantía de la cadena cinemática hasta contratos todo incluido. Estos paquetes de servicio están enmarcados bajo la nomenclatura Elements. “Con un contrato de mantenimiento y reparación, te aseguras que el vehículo siempre estará en condiciones óptimas para realizar su trabajo –continúa el director–, llevará su plan de mantenimiento controlado y se evitarán posibles averías futuras”. Además, con ellos, los servicios oficiales emplean piezas de recambio originales que cuentan con toda la garantía del fabricante.
Otra de las ventajas destacables que enmarcan estos contratos es la asistencia en carretera. El cliente puede llamar a cualquier hora y en cualquier momento. Existe un férreo compromiso de asistir al profesional del transporte en menos de una hora e intentar reparar su avería en el mismo lugar de la incidencia, aunque en caso de no poder hacerlo así, derivarlo al taller Iveco más cercano en el que también procurarán intervenir en la mayor brevedad de tiempo.
En definitiva, el responsable de taller de Auto Distribución también nos aconseja en nuestro día a día no sobrecargar el vehículo y mantener una conducción suave, llevando el motor a las revoluciones adecuadas y sobre todo cumplir con los mantenimientos indicados por el fabricante para alargar su vida útil.


















