La madrugada de este martes ha presenciado un grave accidente en la autopista AP-7 a la altura de la localidad tarraconense de l’Aldea, que ha dejado un saldo de una persona fallecida y otra con heridas graves.
El Servei Català de Trànsit activó desde el primer momento todos los recursos disponibles, si bien alertó que la resolución del siniestro sería «larga», situación que se ha prolongado durante toda la mañana.
Dinámica del accidente
Según la información disponible, el siniestro se originó cuando un camión que circulaba en sentido sur perdió el control del vehículo por causas aún en investigación. El despiste provocó que el camión atravesara la mediana de separación y se introdujera en el sentido contrario, hacia Tarragona.
En ese momento exacto se produjo la colisión frontal contra otro camión que circulaba en la dirección opuesta. Un tercero de los vehículos implicados logró esquivar los dos transportes accidentados, pero se salió de la vía en el proceso.
⚫ Imatges de l'accident amb tres camions implicats a l'AP-7 a l'Aldea que talla la via en tots dos sentits.
— Trànsit (@transit) November 11, 2025
ℹ Encara es fan desviaments per la sortida 308 de l'Ampolla en sentit sud i per la sortida 322 de l'Aldea en sentit nord cap a l'N-340, on hi ha retencions. pic.twitter.com/XK7oNAwtwe
El impacto fue de tal violencia que provocó el posterior incendio de dos de los tres vehículos. El Cuerpo de Bomberos de la Generalitat activó 13 dotaciones para las labores de extinción y rescate, con coordinación del servicio de emergencias médicas. El aviso fue recibido a las 5:25 horas de la madrugada.
Daños materiales y limpieza de la vía
Las consecuencias estructurales del accidente fueron considerables. La mediana de la autopista quedó completamente destrozada, y una importante cantidad de escombros y chatarra se esparcieron sobre el asfalto, requiriendo labores extensas de limpieza y retirada de restos.
Estas circunstancias obligaron a mantener cerrada la vía en ambos sentidos durante un tiempo considerable, generando un importante impacto en la fluidez del tráfico regional.

Ante la magnitud del siniestro, el Servei Català de Trànsit se vio obligado a establecer desvíos obligatorios durante varias horas. En sentido sur, el tráfico fue redirigido por la salida 308 en l’Ampolla. Para el sentido norte, se estableció la salida 322 en l’Aldea, canalizando los vehículos hacia la carretera N-340.
La progresiva reapertura de la vía fue escalonada. Poco antes del mediodía se reabrió completamente la AP-7 en l’Ampolla en sentido sur, aunque se mantuvo un carril cortado en l’Aldea en el mismo sentido. No obstante, la AP-7 permaneció cortada en sentido norte a la altura de l’Aldea, continuando los desvíos por la salida 322.
Durante toda la mañana se registraron retenciones de tráfico significativas, con colas de aproximadamente un kilómetro en cada uno de los tramos afectados. La congestión se extendió desde Ulldecona y también afectó a la carretera N-340 en el tramo comprendido entre l’Aldea y l’Ampolla.



